06 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Hace unos años era un peligro que los concejales de Tráfico fueran unos intrépidos viajeros urbanos, porque llegaban de sus periplos con el zurrón cargado de ocurrencias que luego funcionaban o no. Ahora existen foros y citas especializadas y los gigantes de la ingeniería han puesto el ojo en el desarrollo de las ciudades inteligentes, un tren al que Santiago tiene que subirse ya.