El emprendedor, líder del siglo XXI

Pilar Aracil OPINIÓN

FIRMAS

04 ene 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Ha llegado la hora del cambio, la hora de la revolución del sistema económico y del mercado laboral. El escenario ha cambiado y con él se ha modificado el método, el pensamiento y el lenguaje. Los nuevos actores se llaman emprendedores y se mueven en un mercado innovador, tecnológico y, en ocasiones, virtual. Los expertos aseguran que harían falta 500.000 nuevas empresas para superar la actual crisis económica. Los partidos políticos coinciden en esa idea cuando han ondeado la bandera del emprendimiento como solución certera a la depresión económica. Para que nuestro país salga a flote debemos de crear el clima adecuado para que se desarrollen pequeñas empresas lideradas por emprendedores que no teman al fracaso. Que sepan gestionar sus miedos y traducirlos en esfuerzo y competitividad. Que puedan, en definitiva, transformar su idea empresarial en un negocio viable. ¿Por qué, entonces, España ocupa el puesto 25 en la clasificación europea que mide la existencia de un clima favorable a la actividad empresarial? La normativa española ralentiza la apertura de negocios y penaliza el fracaso empresarial. La financiación es un escollo más al que enfrentarse, y no aparecen fórmulas que retrasen los plazos del pago de la deuda, ni de los propios impuestos. Una de cada dos empresas logra llegar a su segundo año, pero la que fracasa, no lo hace porque su idea no haya sido viable, sino porque el emprendedor ha perdido la motivación y las ganas de luchar. Admitamos nuestra corresponsabilidad en esos fracasos y alentemos, desde la sociedad civil, desde los organismos públicos, desde todos los agentes involucrados en el emprendimiento.