Los vecinos aseguran que no abandonarán sus viviendas y denuncian el desamparo en que los ha dejado el promotor
04 ene 2012 . Actualizado a las 05:43 h.Los vecinos del número 48 de la avenida de la Marina de Sada cuentan con una tabla de salvación que evitaría el derribo parcial del edificio. Obligados por vía judicial a abandonar sus casas en el plazo de un mes, las ocupantes de los 26 pisos podrían evitar el desalojo e incluso la eliminación de las dos viviendas ilegales si el Plan Xeral de Ordenación Municipal de Sada llega antes del cumplimiento de la sentencia. No obstante, al importante documento -que ya está en manos de la Consellería de Medio Ambiente para su primer visto bueno- aún le queda aproximadamente un año y medio para su aprobación definitiva. Mientras tanto, los vecinos repelen la sentencia: «De aquí no me muevo, ya puede venir la policía a sacarme de mi casa, pero no es justo que yo tenga que sufrir las consecuencias de esta ilegalidad», señala Teresa Varela, propietaria de más de un inmueble en este edificio. Buena parte de los residentes no olvidan al promotor del edificio que cometió la irregularidad, José Antonio Blanco Arévalo. «Y ahora se ha ido de rositas, prometió arreglarnos los problemas y acabó escapando», señaló otro vecino sobre el empresario afincado en Betanzos.
En el pleno de ayer, la concejala del BNG, María Xosé Carnota, solicitó al alcalde que se aceleren las medidas para ejecutar la sentencia y que el edificio recupere la legalidad «o antes posible». Pero los vecinos confían en evitar el trauma de tener que abandonar temporalmente sus viviendas.