Vigilancia del percebe polémica en Baiona

a.m. baiona / la voz

FIRMAS

Miguel Ángel Rodríguez Álvarez, percebeiro de Baiona que denuncia públicamente el furtivismo, afirmó ayer que no paga la vigilancia porque la Cofradía no controla a los furtivos internos. El mariscador responde así a las acusaciones formuladas el día anterior por el patrón mayor, Fernando Leyenda, para quien es contradictorio que denuncie el marisqueo ilegal y, al mismo tiempo, se niegue a abonar la cuota que le corresponde para el pago de los vigilantes. «Un grupo de percebeiros decidimos dejar de pagar la vigilancia cuando el patrón mayor despidió a los dos mejores vigilantes que teníamos y uno de ellos le había denunciado a él», manifestó Miguel Ángel Rodríguez, para quien «es dramático que el patrón se haga con el control de la vigilancia porque tiene varias sanciones de pesca». Al mismo tiempo, manifiesta sentirse decepcionado «porque Fernando Leyenda después de todo sigue siendo mi patrón mayor y da pena que después de haber visto el vídeo en el que digo que paso hambre, a él le parezca algo anecdótico o curioso, incluso una opinión personal». En su opinión, el responsable del pósito baionés «es nuestro jefe y tiene que proteger nuestros derechos». Y los precios esta campaña de Navidad han caído por la acción de los furtivos. De los 175 euros del primer día, a los 60 el mejor, antes del 24.