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Aquellas noches de gloria entre Narón y Valdoviño: «En Minuetto todos cantaban 'Soy Minero'»
VALDOVIÑO
Auge y caída de la marcha por la carretera de Castro, donde en los 90 hubo desde torneos de playa en aparcamientos hasta plazas de toros en los pubs
26 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.En aquellas locas y gloriosas noches de los años 90, los jóvenes de Ferrol, Narón y Valdoviño saltaban de pub en pub desde la carretera de Castilla hasta la de Cedeira. Y en esta última, se recibía la madrugada con todo el mundo bailando ancestrales danzas rituales al ritmo milagroso de Antonio Molina. «Yo le preguntaba a mi socio y DJ Manel (mi primo Manuel Ángel Torrecillas) por qué ponía siempre Soy minero y él me decía ¿pero no ves cómo saltan? ¡Era como si actuasen los Beatles!», indicaba ayer José Antonio Piñeiro Martínez, uno de los fundadores del recordado Minuetto.
Siguiendo los pasos del mítico Bar Tolos de San Sadurniño o del Boa Sombra en la carretera de Castro, Minuetto se inauguró el 3 de mayo de 1991 en Sequeiro (Valdoviño, pero límite con Narón). Y cerró en 2001, aunque siguió como disco en otra zona hasta 2005. Lo montaron Piñeiro (que trabajaba en la Caja de Ahorros y tenía 28 años) y su primo Manel en una casita donde antes hubo un bar y un herrador de vacas. «Y en 1992 empezamos los años dorados, abríamos todos los días menos el martes, con fiestas imposibles de celebrar hoy: hinchables, torneos de fútbol playa en el aparcamiento, una plaza de toros para vaquillas, toro mecánico, fiestas de la espuma, celebramos los Full Monty como en la película».
Chimeneas y espuma
En invierno crepitaba la famosa chimenea, y en los espumosos veranos los jueves eran directamente apoteósicos. Alguna noche llegaron a pasar 2.000 personas. «Y al mismo tiempo funcionaban con éxito otros pubs de la zona como Las Palmeras, Muserola, Play, Monicreque, La Oca en una ruta hasta la carretera de Castilla con Mosquito». ¿Cuál fue el secreto del éxito? «La gente venía a divertirse en un ambiente muy sano, los de 18 años se juntaban con los de 60, se llevaba música de los 80 y aterrizaba la de los 90... y estábamos en un cruce de caminos con fiesteros llegados de todas partes».
Aquellos eran locales de la penúltima, porque después aún quedaba Onda. Allí bailaban famosos como Paula Vázquez, los futbolistas Iván Helguera, Alfredo Santaelena y Tomás Reñones, Lorenzo Quinn (hijo de Anthony Quinn). ¿Por qué terminó el «imperio de la diversión»? Admite Piñeiro que «pudo influir la aparición del carné por puntos, pero sobre todo hubo nuevas modas... solo recuerdo que todo el mundo se conocía en estos locales, todos nos llevábamos genial». La noche se apagó así en la carretera de Castro, pero aún reluce en la memoria de los afortunados que la vivieron.