Los hoteles caninos hacen su agosto este verano: «Estamos hasta los topes»

B. ANTÓN FERROL / LA VOZ

VALDOVIÑO

Marcos Argüeso, de la residencia Coralita, con uno de sus huéspedes: Killiam, un bulldog inglés
Marcos Argüeso, de la residencia Coralita, con uno de sus huéspedes: Killiam, un bulldog inglés cedida

La provincia cuenta con una treintena de alojamientos para animales

10 jul 2023 . Actualizado a las 15:14 h.

Si los hoteles gallegos desbordan optimismo y prevén cerrar el verano con cifras de récord, un tanto de lo mismo ocurre con el sector de las residencias para perros y gatos. En la provincia coruñesa funcionan una treintena y la mayoría encara la temporada estival con la certeza de que colgarán el cartel de lleno la mayoría de los días. «Ahora mismo estamos hasta los topes. Las reservas en julio están al 95 %, al igual que en agosto, y solo nos quedan libres algunas habitaciones en días sueltos», apunta Marcos Argüeso desde el hotel canino Coralita de Valdoviño, donde los perros se alojan en habitaciones individuales con acceso a su propio porche cubierto.

Al igual que otros compañeros, este profesional percibe que la demanda de alojamiento para perros y gatos ha ido a más en los últimos años y eso ha provocado que las reservas se hagan cada vez con más antelación, para asegurarse así una plaza en temporada alta. «En Navidad la gente ya reserva para Semana Santa y en Semana Santa ya te están llamando para el verano», apunta Marcos Argüeso.

El optimismo que transmite el responsable de Coralita se repite también en boca de otros responsables de residencias caninas de la provincia, como Elena Fachal, de la residencia Veiga do Ulla, que abre sus puertas en Vedra, a unos 15 kilómetros de Santiago. Allí rozan estos días el 100 % de ocupación y lo mismo esperan para agosto. «Solo queda alguna plaza en días sueltos e incluso tenemos lista de espera. Parece que a raíz de la pandemia la gente tiene más necesidad de salir y viajar y eso se ha repercutido también en nuestro sector», explica la responsable de Veiga do Ulla, una residencia «familiar» que cuenta con treinta habitaciones y ofrece paseos individualizados tres veces al día a sus huéspedes peludos.

También satisfecho con lo que está dando de sí la temporada se muestra Iago Triana, de la residencia canina Costa Verdescente de Mugardos, que inició su andadura en enero del 2021. «Al principio nos costó arrancar porque nadie nos conocía y abrimos en plena pandemia, pero el verano del 2022 ya fue muy bueno y este incluso parece que va a ser mejor», apunta Triana.

Esta residencia mugardesa recibe canes tanto de vecinos de la zona que se van de viaje como de turistas que llegan a Galicia acompañados de sus mascotas. «El año pasado tuvimos muchos perros de madrileños que vinieron a esta zona a pasar unos días. Supongo que aquí el alojamiento para sus perros les sale más barato que en Madrid, y además, al tenerlos cerca, pueden venir a verlos y sacarlos a pasear algún día», comenta el responsable de Costa Verdescente.

Lucía Bautista, fundadora, junto a Luis García, de O Lar do Can, en Oleiros
Lucía Bautista, fundadora, junto a Luis García, de O Lar do Can, en Oleiros

Lucía Bautista, O Lar do Can, en Oleiros: «Hay tanta demanda que vamos a duplicar la capacidad»

«Nuestra casa es tu casa». Es el eslogan de O Lar do Can, una residencia canina de Oleiros que hace ya diez años pusieron en marcha Lucía Bautista y Luis García y que ahora mismo se encuentra en pleno proceso de ampliación y renovación de las instalaciones. «Hay tanta demanda que vamos a duplicar la capacidad y cuando acaben las obras podremos alojar entre 40 y 50 perros», apunta Lucía, al tiempo que explica que los caniles están siendo sustituidos por habitaciones.

O Lar do Can dispone de doce jardines en los que los perros, agrupados en función de su tamaño, carácter y energía, pasan la mayor parte del tiempo. «Aquí pueden jugar, saltar, hacer hoyos... Y estar con la manada, que es lo que les pide su instinto», dice Lucía. La residencia también presta el servicio de guardería, cuya demanda ha ido a más. «Antes era por necesidad de los dueños, porque tenían que ir a trabajar, pero cada vez hay más gente que lo solicita pensando en el perro, para que socialice y esté con otros perros».

Los responsables de La Cabaña de la Zarpa, que abre sus puertas en Oza-Cesuras
Los responsables de La Cabaña de la Zarpa, que abre sus puertas en Oza-Cesuras

Gustavo González, de O Lar da Zarpa, en Oza-Cesuras: «Este año la gente fue más previsora y en enero ya estaba reservando para verano»

Gustavo González se encuentra al frente de La Cabaña de la Zarpa, un hotel canino de Oza-Cesuras que este verano está hasta los topes. «El pasado ya fue muy bueno y este va a ser incluso mejor. La diferencia está en que el año pasado hubo muchas reservas de última hora, mientras que este año la gente fue más previsora y en enero ya estaba llamando para reservar para el verano», apunta González.

Esta residencia cuenta con 50 cabañas de madera, que son caniles en los que se pueden alojar un perro o más en el caso de que procedan de la misma casa. Cada estancia cuenta con una zona interior y otra exterior cubierta, y además, la finca dispone de ocho zonas verdes a las que se saca a pasear a los perros por grupos tres veces al día (por la mañana, al mediodía y por la tarde).

Gustavo explica que la mayoría de sus clientes proceden de la zona de A Coruña y en estas fechas acuden a la residencia para dejar a sus perros porque se van de vacaciones. «Son gente que ya nos conoce y la estancia media es de como mínimo una semana», apunta el responsable de La Cabaña de la Zarpa, donde el alojamiento de un peludo por noche sale a 16 euros.