La Diputación expedienta a la empresa por cortar sin permiso
17 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La tala iniciada hace días en las proximidades de la ermita de San Miguel de Breamo, en la parroquia eumesa de San Pedro de Villar, ha suscitado quejas por parte de varios vecinos, «porque están invadiendo otras propiedades, dañando los árboles de otras fincas y trabajando con maquinaria de gran tamaño que destroza los caminos y el acceso a algún terreno», resume un afectado. Protestan, además, por «la invasión» de la pista que da acceso a la capilla, donde apilan la madera, y por «daños en el campo de la ermita, donde está prohibido que la gente con propiedades por la zona pase con tractores normales y ahora esta gente deja coches y máquinas».
Una vecina teme incluso que «se esté cortando madera de fincas de otros propietarios, que ni siquiera se enteran porque no viven aquí». Indican, además, que han trasladado las quejas al Concello, sin que se hayan tomado medidas al respecto. También lo comentaron con el párroco y con la asociación de vecinos, pero tampoco «surtió efecto alguno».
«Se nos comentó el mal estado de la carretera y, como es provincial, dimos traslado a la Diputación», señaló ayer el alcalde, el socialista Bernardo Fernández. Avanzó que el Ayuntamiento cerrará la entrada al campo de la ermita para impedir el acceso de cualquier vehículo. «Y si vemos que hay algún tipo de desperfecto, se requerirá a la empresa para que lo repare», abundó.
Personal del servicio de reparaciones urgentes y un capataz de la Administración provincial visitaron ayer el vial DP-6901 y comprobó la presencia de troncos en algún punto de la carretera, aunque ya se había retirado buena parte de la madera apilada. Los operarios completaron las tareas de limpieza de la vía. La Diputación confirmó la apertura de un expediente a la empresa que ejecuta la tala por carecer de la preceptiva autorización. Los trabajos abarcan una amplia superficie plantada de eucaliptos y pinos, según explican vecinos de la zona, sorprendidos «porque trabajan incluso de noche, a veces hasta las dos de la madrugada».