Daños en viales, servicios y viviendas de toda la comarca

C. Elías / A. Cuba FERROL

NEDA

Técnicos de la Diputación evalúan el monasterio de Caaveiro para comprobar su estado

12 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Con la amenaza de nuevas lluvias los próximos días, la zona comienza a hacer balance de los efectos del temporal. El Concello de Neda está realizando un primer análisis de la repercusión económica que ha tenido. El alcalde, Ángel Alvariño, destacó el estado en el que ha quedado la Carretera de Regueiro «completamente reventada», y donde también entró el agua a dos casas, además de las afectadas por las crecidas de los ríos. «Se hicieron obras para canalizar las aguas pluviales pero no sabemos si se hicieron bien», señaló. Además, ayer con el inicio de las clases desde el colegio San Isidro alertaron de que uno de los muros del patio amenazaba con derrumbarse. El regidor también destacó que solicitará una reunión con Augas de Galicia para tratar la situación de los ríos, la limpieza de los cauces y en especial sobre el Basteiro «para evitar que lleve tanta agua».

Ayer la Diputación estaba a la espera de que técnicos presentasen un informe sobre el estado del monasterio de Caaveiro. Fuentes oficiales del organismo señalaron que por la mañana accedieron al complejo y comenzaron su evaluación, y en principio parece que no ha sufrido daños. Desde la Dirección Xeral de Conservación da Natureza destacaron que se produjeron tres desplazamientos de tierra, en el lugar de Gosende, en el enlace con la pista de Taboada y en las inmediaciones de la Alameda.  «Se trata de un fenómeno habitual en épocas de lluvias  muy abundantes, ya que se satura el terreno de agua y se desliza ladera abajo obstruyendo la carretera de acceso a Caaveiro. Ya se han dado instrucciones para  la retirada de los escombros para lo que será necesario trasladar  excavadoras y camiones, y se espera que las obras para restablecer la circulación den comienzo esta tarde ?por ayer?», explicaron desde la dirección. El derrumbe ocurrido el viernes en la calle Fontenova, todavía ayer cortada al tráfico, afectó a la vivienda de Juan Carlos Prado. «Se oyó un primer estruendo, me asomé a la ventana y vi el derrumbe», recuerda. Dañó puertas, fachada y una viga de su vivienda.

En el Cantón de Ferrol ayer aún eran visibles los efectos de la lluvia con zonas anegadas, como los jardines de las angustias, y ramas en la calle. Además, la intensa lluvia caída generó surcos en la zona de gravilla y tierra del paseo recientemente rehabilitada.  

La tormenta causó estragos la noche del domingo al lunes en Mañón. La caída de un rayo cerca del colegio en O Barqueiro destrozó un repetidor de telefonía móvil y la instalación de la señal de televisión, por lo que los vecinos de O Barqueiro se han quedado sin televisión y el colegio, sin luz. Reventó el cuadro eléctrico del centro educativo y dañó un conducto del gas, además de romper un cristal de la cocina. No se suspendieron las clases, pero sí el servicio de comedor, que se sustituyó por bocadillos. El rayo también habría afectado al depósito de agua que abastece a O Barqueiro, aunque al suministro. En el Porto de Bares dejó la depuradora sin funcionamiento varias horas, al saltar el automático, y dejó sin corriente también el repetidor de televisión, hasta que por la mañana se repuso. El temporal también originó un desprendimiento de tierra que invadió un carril de la carretera, desde Ribeiras hacia Mañón. Operarios provinciales acudieron por la mañana para retirarlo. En Valdoviño varios desplazamientos de taludes afectan todavía al menos a seis carreteras secundarias. También han sufrido problemas de inundaciones en varios núcleos, además de registrar algún desperfecto en paseos y servicios de arenales.