Una comarca partida en dos por las restricciones de la pandemia

Las nuevas medidas se amplían a 136.000 habitantes, con el cierre de Ares y Mugardos


Ferrol

Las nuevas restricciones para tratar de poner coto al avance de la pandemia del covid-19 dividen en dos la comarca. Al cierre perimetral de los concellos de Ferrol, Narón, Neda y Fene se sumarán a las 00.00 horas del sábado los de Mugardos y Ares, con medidas más drásticas, como el cierre total de la hostelería y los servicios no esenciales, pero los restantes municipios del área tendrán también algunas limitaciones.

La decisión de la Xunta de ampliar las restricciones, que dio a conocer el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoo, se fundamenta en las recomendaciones del comité clínico del Sergas, a raíz de la preocupante evolución de los contagios en las últimas semanas en la zona y con la meta de doblegar la curva pandémica y evitar la saturación del sistema sanitario.

En el caso del área ferrolana, se decidió ampliar el cierre perimetral implantado el pasado viernes en los municipios de Ferrol, Narón, Neda y Fene, incluyendo también Mugardos y Ares. De este modo, los alrededor de 136.000 habitantes de la zona delimitada tendrán que moverse dentro de la misma y solo podrán salir de ella por causas justificadas, como asistencia al trabajo, a los colegios, a los servicios sanitarios y para la atención a mayores, menores o personas dependientes.

Las restricciones afectan, asimismo, a los servicios no esenciales y a la hostelería, que tendrá que cerrar y solo podrá entregar comidas para llevar. A este respecto, el presidente de la Xunta precisó que este servicio lo podrán ofrecer todos los establecimientos de hostelería.

El comercio podrá seguir funcionando con el mismo criterio que en el resto de Galicia, con aforos del 50 %.

Las medidas afectan también a las actividades deportivas, que se limitarán al deporte individual, y a los aforos en cines, teatros, auditorios y salas de exposiciones, que se reducen al 50 %, con un máximo de 30 personas en el interior y 75 en el exterior.

Hay restricciones, asimismo, en materia de transporte urbano e interurbano, con aforos del 50 % en los asientos y del 25 % de pie. Esta medida no es aplicable al transporte escolar, que ya tiene asignados los asientos desde el comienzo del curso.

Los centros comerciales también tendrán limitados los aforos, que serán del 50 % dentro de los establecimientos y de un tercio en las zonas comunes.

Previsión de un mes

Las nuevas medidas entrarán en vigor a las tres de la tarde de mañana, viernes, con una vigencia de un mes como previsión, si bien habrá un análisis constante de la evolución.

La pretensión del Gobierno gallego y el comité clínico del Sergas es que con estas medidas se logre doblegar la curva de los contagios, con la previsión de que los negocios puedan reabrir a lo largo del mes de diciembre para intentar salvar la campaña de Navidad.

La implantación de estas nuevas restricciones no afecta a las que ya se estaban aplicando, como el toque de queda de once de la noche a seis de la mañana.

Por lo que respecta a los alrededor de 60.000 habitantes de los restantes municipios que pertenecen del Área Sanitaria de Ferrol -Valdoviño, Cedeira, Cariño, Ortigueira, Mañón, As Pontes, Cerdido, As Somozas, Moeche, A Capela, San Sadurniño, Cabanas, Pontedeume y Monfero- también tendrán limitaciones, si bien la mayoría de ellas están motivadas por el cierre perimetral de los seis concellos de la ría. Y es que no podrán entrar en ese espacio salvo causa justificada.

Las reuniones con no convivientes están permitidas en estos concellos situados fuera del cierre perimetral, pero se limita el número máximo a 6 personas (antes eran 5).

Las dudas de la población colapsan los teléfonos de la Policía Local

Nada más terminar la comparecencia del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, anunciando las nuevas restricciones, los teléfonos de las policías locales no pararon de sonar. Los ciudadanos querían confirmar cuándo entran en vigor, si podrían realizar un viaje previsto y qué negocios tienen que cerrar. Los agentes municipales del área ferrolana ya habían vivido una situación similar el pasado viernes y los días siguientes. A modo de ejemplo, cabe señalar que la tarde en la que se hizo efectivo el cierre perimetral, la Policía Local de Narón recibió más de 500 llamadas de vecinos pidiendo aclaraciones sobre dicha medida.

En la centralita de los agentes municipales de Ferrol estuvo a punto de generarse un caos ese misma tarde del pasado viernes, según manifestó un policía, porque los dos teléfonos habilitados para las llamadas externas no dejaban de sonar.

Y en Fene, otro tanto de lo mismo, con casi 100 llamadas a la Policía Local. Los agentes municipales de Neda también estuvieron al borde del «caos», con unas cuarenta llamadas a última hora de esa mañana, tras el anuncio del cierre perimetral.

La situación se repitió el sábado, aunque en menor medida, y, tras una relativa calma los dos días siguientes, el martes pasado, ante el anuncio de que el comité científico que asesora a la Xunta se iba a reunir por la tarde para analizar si se suspendían o se ampliaban las restricciones, los teléfonos de las policías locales de los concellos de Ferrol, Narón, Neda y Fene volvieron a «echar humo», y ayer por la tarde volvieron a faltar manos y aparatos para tanta llamada.

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