Una receta singular y característica, pero con distintas versiones

Pedro Abril MUGARDOS

MUGARDOS

ANGEL MANSO

Parte de una idea común, pero hay diversas variantes que hacen que cada plato de las sociedades participantes sea único

10 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La Fiesta del Pulpo de Mugardos celebrará mañana su 25 aniversario. Esta celebración, declarada Fiesta de Interés Turístico por la Xunta de Galicia, rinde homenaje al plato característico de la gastronomía de Mugardos: el pulpo a la mugardesa. El plato, pese a contar con una única receta, tiene múltiples variantes, en función en este caso de la sociedad que lo prepare. Santiago Vázquez, secretario de la Agrupación Artística Cultural Rondalla Mugardesa y Sindo Souto, vicepresidente, explican su propio proceso de preparación del pulpo: «Lo sacamos del conservador, lo traemos a descongelar y mañana lo lavamos en el mar. Justo después, a las ocho de la mañana, los fogoneros lo empiezan a cocinar. Una vez cocido, se enfría y escurre, y se empieza a cortar y a colocar en las bandejas. Éstas se guardan tal cual se van a servir, y ya no se toca más el pulpo. Una vez hechas las bandejas, se llevan al conservador hasta el día siguiente, y antes de servirlo se calienta el pulpo de nuevo y se le echa la salsa mugardesa».

Antonio, más conocido como Taco, del Club Galicia de Mugardos, es el participante más antiguo de la fiesta: «Los más antiguos eran los del Club do Mar, pero cambiaron la directiva, y yo he participado ya 23 años, desde el principio». También explica cómo elaboran ellos la salsa mugardesa: «Usamos pimiento verde, rojo y picante, pimentón dulce, aceite, cebolla y agua de la cocción del pulpo. Una vez hecha la dejamos pochar hasta el día siguiente». Asimismo, sostiene que cada grupo tiene diferencias en la manera de prepararla: «Algunos dejan los trozos de los pimientos y la cebolla; nosotros tamizamos la salsa».

De las ocho sociedades participantes, que van rotando según progresa el programa de la fiesta, el último grupo es el que más tiempo permanece. En este caso se trata de la SCRD de San Xoán Piñeiro, y Juan Ángel, miembro de la sociedad, explica la situación: «El último grupo es el que más sufre, así que también son los encargados de servir a los invitados, para asegurarse un cierto número de raciones. Además, la gente suele hacer cola para visitar los puestos, pero no es necesario, ya que pueden visitarse todos en cualquier orden, para que así no queden varios puestos vacíos».