La vida de 50 familias en las calles Venezuela y Panamá: «Atrapados entre ratas y una selva en Ferrol»
FERROL CIUDAD
Los vecinos de estos viales critican su «falta de servicios, hasta hay incendios en la maleza»; el Concello pedirá la limpieza a dueños de las fincas
23 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Una de las calles más largas de Ferrol se llama Venezuela y tiene una de las trayectorias más peculiares. Cruza Ultramar, queda interrumpida por la avenida Nicasio Pérez ya en el polígono de A Gándara. Y continúa casi en la frontera con Narón. En este último tramo y en la calle Panamá, más de 50 familias de siete portales denuncian desde hace años «su abandono, mal estado y falta de servicios». Los vecinos se han dirigido en reiteradas ocasiones al Concello para decir que «vivimos atrapados entre ratas, un intenso tráfico sin plazas de aparcamiento, y una auténtica selva alredededor de los edificios». Y señalan cómo en las parcelas cercanas crece la maleza, incluso hasta ser pasto de incendios en varias ocasiones.
Ante uno de los inmuebles se reúnen Fernando, Carmen, José Juan, José Ramón, Abel, José, Antonio y Ángel. Todavía el próximo lunes entregarán en el registro municipal un escrito con más de 90 firmas pidiendo ayuda. «Las ratas incluso suben a las terrazas o a los primeros, desde hace muchos años sufrimos incidencias de distinto tipo», explica Fernando Abeledo. El edificio en el que parte de ellos residen se construyó en 1982. «Y desde entonces padecemos la maleza en las fincas colindantes, avisamos continuamente a los propietarios pero los árboles llegan a las terrazas, dejan restos de poda, y este verano ya tuvimos tres incendios», continúa.
Con respecto a esta situación, el Concello de Ferrol indica que «la maleza pertenece a propiedades privadas». En este sentido, el Concello está «trabajando en los expedientes administrativos para realizar las notificaciones pertinentes a los propietarios y que procedan a la limpieza».
Al mismo tiempo, los vecinos se quejan de que una gasolinera vecina «construyó a mayores un muro y dejó un hueco donde anidan las ratas, porque al lado está el único contenedor que tenemos en la zona». Piden que se tire una muralla que separa esa zona de la gasolinera de las viviendas, para hacer nuevas aceras y un espacio de aparcamiento. De momento, solo tienen una explanada que se llena de barro cuando llega el mal tiempo. El Concello deja claro también que «el departamento de Urbanismo indica que no consta ningún expediente abierto a la gasolinera». Los vecinos en su día también habían denunciado judicialmente esta situación.
Problemas de tráfico
Antonio López destaca que «donde vivimos solo tenemos una entrada y accede demasiado tráfico, faltan muchos servicios para la gente que hay; no queremos pensar en cuando abran la nueva residencia de mayores». Carmen Hermida se pregunta «¿dónde aparcará toda esa gente?». Las calles están cerca de Alcampo y en la zona hay servicios religiosos de gran afluencia. «Para nosotros las principales problemáticas son la selva, el tráfico que es terrorífico y el problema sanitario de las ratas», enumeran. Y recuerdan que «nosotros pagamos igual los impuestos que los que viven en la calle Real, pero el único servicio que nos dan es retirarnos la basura».
Asegura Abel que «yo tengo que aparcar en Alcampo, todo este trazado es de cuando los propios constructores hacían las calles; y al final los vecinos las poníamos a funcionar». Piden que desde la zona se abra una calle que conecte directamente con la carretera de Castilla. En alguna ocasión, hasta encargaron ellos la limpieza de la maleza que llegaba a la fachada. Las quejas seguirán ante el Concello.