Padres, alumnos y profesores crearon juntos recetas saludables
02 may 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Al menos una vez al año hay una semana tutti frutti del Sofía Casanova. Es la parte del curso que se dedica a recordar hábitos de vida saludables y sobre todo la importancia de comer alimentos que se cultiven cerca para que mantengan sus propiedades y frescura. La teoría es todos los años similar, pero en la parte práctica es donde se innova. «Este ano implicaronse os pais e Anpa, porque foron a comprar e recoller a fruta os comercios localis», cuenta Teresa Sebio, que es la directora del centro, y que no esconde su satisfacción por los resultados.
Hasta hace poco la materia prima para esta actividad se encargaba a entidades como cooperativas de consumo responsable, pero la única que había en Ferrol cerró. Así que lejos de desanimarse los promotores de esta campaña buscaron alterativas en las tiendas de barrio.
Pincho «tutti frutti»
Como si de una cadena familiar se tratase, los padres se encargaron de hacer una compra equilibrada tanto en lo nutricional, como en cuanto a economía social acudiendo a las fruterías más cercanas. Ya en el centro los estudiantes se volcaron a la hora de localizar las presentaciones más novedosas y los profesores que guiaron el proceso les apuntaron las claves para que las combinaciones fuesen, además, nutricionalmente ricas.
El resultado fueron unos pinchos morunos tutti frutti que encandilaron hasta los enemigos de las frutas y que para algunos ya se ha convertido en su merienda favorita.