La eólica «off-shore» está implicando a un grupo de empresas de la comarca en su desarrollo
17 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El sector de la eólica marina, en el que se estrenó este año la alianza formada por Navantia y la asturiana Windar, a diferencia de la construcción naval, en la que interviene un gran número de gremios -como la habilitación, la electrónica o la armadura-, implica fundamentalmente a las especialidades del acero. Tampoco requiere del mismo nivel de empleo que la fabricación de un navío, pero desde el arranque del primer contrato la repercusión en las empresas locales ha sido mayoritaria. Tanto Navantia como Windar han establecido desde el primer momento que la mayor parte del trabajo tiene que recaer en firmas de la comarca, aunque los piles -cilindros de acero sobre los que van enclavadas las jackets en el mar- se fabrican en Asturias. Solo Galictio, entre pintura y andamios, cuenta con una plantilla que ronda las 90 personas en la antigua Astano.
Para el segundo contrato del sector, la fabricación de cinco superestructuras flotantes para el parque Hywind que instalará Statoil en aguas escocesas, la premisa continúa siendo la misma: que todo el trabajo que se pueda subcontratar en la zona se lleve a cabo aquí.
No sucedió así cuando la antigua Bazán comenzó a fabricar el buque flotel para Pemex, con adjudicaciones a firmas de otros lugares que rebajaron considerablemente las condiciones laborales en las que sus plantillas desarrollan su actividad en la factoría, lo que provocó una gran contestación entre los representantes de los trabajadores.