Hugo Amado: «Añoro la competición»

FERROL CIUDAD

Hugo Amado en Campomar, el club donde aprendió a jugar
Hugo Amado en Campomar, el club donde aprendió a jugar ANGEL MANSO

«No hay un sitio mejor que Madrid para crecer como profesor de golf», explica el ferrolano

06 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Hugo Amado aprendió rápido, superó las dificultades que tuvo para jugar al golf y su talento y tesón le convirtieron en profesional en el 2012. Desde hace algo más de un año es instructor en la Academia Jim McLean, en Golf Santander, en Boadilla del Monte, en Madrid.

-Ha encontrado su sitio en Madrid.

-Sí, desde luego. Creo que no hay otro sitio mejor para crecer como profesor de golf, por la cantidad de jugadores, por las oportunidades que te da, por los campos y las instalaciones... Este campo estuvo entre los cien mejores del mundo, y ahora está considerado el sexto de España.

-Enseña a perfiles muy diferentes.

-Sí. Llevo gente de todo tipo de edades y niveles. No me quiero centrar solo en un tipo de jugador. Hay profesores cuya ilusión es solo llevar a profesionales, pero a mí me gusta todo. En la variedad está el disfrute. Tengo de todo porque me preocupo de cuidarlos. Quizá hasta me llene más enseñar a un señor mayor que no le da a la bola y empieza a disfrutar. Tengo niños desde 4 años, y jóvenes que sueñan con ser profesionales.

-¿Qué es lo más difícil de transmitir para un entrenador de golf?

-Justo eso, transmitir, que te entienda el jugador. Has de saber explicar la misma cosa de cinco maneras diferentes. Los profesores ya sabemos jugar, pero lo difícil de la enseñanza es transmitir los conocimientos con ejercicios y palabras. Y cuantas más clases doy, más difícil me parece también (ríe).

-También enseñó a profesionales, como Fernando Adarraga. Con ellos el trabajo de un entrenador es totalmente distinto.

-Pasamos año y medio, hasta hace dos semanas, porque yo cada vez trabajo más y él necesita más atención al viajar todo el año. Yo le llamo otro golf. El jugador está fuera, te cuenta el error y, como ya conoces su juego, adivinas el motivo y se lo recuerdas. A los principiantes les enseñas a relajarse, a que manden brazos y manos en el swing, y los profesionales, que ya saben eso, intentamos que dominen el cuerpo porque un swing de músculos grandes, en el que entra en juego la espalda y la cadera, es más fácil de controlar que uno de músculos pequeños. Ahora me centro también en jugadores jóvenes, tengo a dos italianos de 13 años, que podrían dar el paso en el futuro. Espero que les vaya bien. A uno de ellos lo traje a Ferrol cinco días a tiempo completo, con clase de campo y videoanálisis. Me gustaría poder hacer campamentos para niños en Ferrol en verano.

-¿Echa de menos la competición?

-Mucho. Soy muy competitivo, de siempre, en fútbol y demás. No es que no compita por trabajo, sino que arrastro una lesión grave en la rodilla que me impide ser consistente, justo lo que intento transmitir. Me duele hacer un día el par y al siguiente +15 por la rodilla. Eso me frustra. Pero añoro la competición, que en realidad me llevó a ser profesor. 

-El golf arrastra todavía tópicos. ¿Cómo se podría cambiar su imagen entre la gente?

-El golf ya no es lo que era. Su imagen se cambia publicitándolo, consiguiendo que la gente lo pruebe. Porque no conozco a nadie al que le aburra. Entre todos se deberían buscar precios asequibles para que la gente pruebe. Hay que enseñarlo más. Cuando alguien me dice que se va a comprar unos palos, le digo que seguro que un amigo tiene tres juegos y se deshace de alguno. Para jugar no hace falta gastar dinero. Quizá en Madrid sí, pero no en el resto de España. La imagen cambiará cuanta más gente practique, y entonces se abaratará. En Estados Unidos el golf es un deporte nacional y no cuesta tanto dinero por eso.

FUERA DE LA PISTA HUGO AMADO PROFESOR PROFESIONAL DE GOLF

Ferrol, 1983.

Empezó a jugar en serio a los 25, tarde en comparación con otros profesionales.

Instructor en la Academia Jim McLean en Madrid desde marzo del 2014.

Tuvo una progresión corta y rápida. Fue tercero en el Campeonato de España de monitores, asistentes de maestros y maestros, en el torneo celebrado en el Centro Nacional de Golf, en Madrid.

«Quizá hasta me llene más enseñar a un señor mayor que empieza a disfrutar»