La Feria

Beatriz García Couce
Beatriz Couce EN LA GRADA

FERROL CIUDAD

11 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Es la feria decana de las gallegas, y como la mayoría de los recintos de la comunidad, atraviesa por una grave crisis, tanto que puede ser la estocada definitiva. Para decenas de generaciones de ferrolanos, la Feria de Muestras era una cita obligada en el mes de julio, un espacio en el que además de las empresas e industrias de la comarca, se exponían productos exóticos de artesanos de países lejanos y se proponían distintas actividades de ocio. Era, pues, un hervidero de expositores y visitantes, un foco de negocio.

Pese a que el recinto fue modernizado y fue evolucionando, la competencia también creció en el sector y en Galicia se multiplicaron los certámenes gestionados por fundaciones integradas por varias administraciones. En Ferrol, FIMO se quedó sostenida solo por la Cámara de Comercio y el Concello. Y llegó la crisis, y con ellos los recortes públicos, y también el cambio de normativa que vació de fondos a la Cámara.

En los últimos años, la Feria ha estado metida en un bucle desde el que no se vislumbra la luz. Y las administraciones, pese a sus compromisos, no han creado la fundación prometida que le daría oxígeno al incrementar las fuentes de financiación. Los trabajadores se han llevado la peor parte. Cinco han sido despedidos y los nueve que quedan llevan ocho meses sin cobrar. Una indecencia que no debería de mantenerse ni un día más. Mientras, los políticos, obligados a buscar una solución, gastan el tiempo en cruzar acusaciones sobre las responsabilidades de la situación.