Protesta de los socorristas por «deficiencias» del servicio

B. A.

FERROL CIUDAD

Alrededor de 40 socorristas se concentraron ayer frente al Concello de Ferrol con el objetivo de protestar por el retraso en el cobro de sus nóminas, así como para mostrar su malestar por las numerosas «deficiencias» que sufren en sus puestos de trabajo y que, dicen, «son consecuencia de una mala gestión tanto por parte de la empresa adjudicataria como de la administración contratante». El servicio de salvamento está actualmente en manos de la empresa Xemade, que este verano se encarga de coordinar el trabajo de 56 socorristas en las playas ferrolanas. A las puertas del Ayuntamiento, varios trabajadores del servicio denunciaron que la empresa les ingresó con retraso la nómina de junio, mientras que la de julio todavía no la han cobrado. Sin embargo, todos ellos quisieron dejar claro que esta cuestión es solo «el detonante» que les ha llevado a hacer públicas sus protestas. «Estamos padeciendo muchas carencias y falta de medios para hacer nuestro trabajo y esto es solo la gota que ha colmado el vaso», explicó uno de ellos. En un escrito entregado ayer en el Concello los trabajadores también se quejan de la falta de material e infraestructuras adecuadas para realizar su misión. Entre otras muchas «deficiencias», los socorristas señalan que no disponen ni de una sola zódiac o moto de agua para las labores de salvamento, que el material de enfermería es «escaso» y que la mayoría de los puestos carecen de electricidad y megafonía, que sí son necesarios según la ordenanza municipal. En el mismo escrito, los miembros del servicio también lamentan que los puestos de vigilancia sean «simples casetas de obras» sin agua caliente ni puertas en algunos casos y con «goteras» o «persianas oxidadas» en otros. «El mejor ejemplo -ilustran- es el puesto de Marmadeiro, donde los muebles todavía no han llegado y los socorristas no tienen ni mesas ni sillas para comer, haciéndolo en el suelo». Además, en el escrito los socorristas denuncian una «falta de accesos adecuados» en las playas ferrolanas, así como un importante «descuido» en el entorno de las mismas, lo que en algunos arenales, como Penencia y Caranza, ha provocado «la aparición de ratas y víboras». La protesta no impidió que los socorristas acudiesen ayer con total normalidad a sus puestos de trabajo en los arenales. El colectivo confía en que se atiendan sus demandas y, de momento, solo barajan medidas livianas para denunciar la situación, como por ejemplo, ir vestidos de calle en vez de uniforme a las casetas o izar las tres banderas (roja, amarilla y verde) en lugar de una para que la gente se acerque a ellos y se interese por sus reivindicaciones.