MONTE VENTOSO | O |
03 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.DURA TAREA la de conciliar los legítimos derechos al ocio y al descanso. Un trabajo arduo que trae de cabeza desde hace ya varios años a las autoridades municipales de las grandes ciudades gallegas. Difícil. Pero necesario. No hay motivo alguno para que nadie tenga que renunciar a nada. Ni el que se divierte a divertirse ni el que duerme a dormir. Es por eso por lo que iniciativas como la que el próximo mes se aplicará en Ferrol con la colocación de sonómetros en el exterior de las calles deben verse con buenos ojos. ¿Exceso de control? Más bien fiel reflejo de la realidad. De lo que pasa. Una forma de poner los avances técnicos al servicio del bienestar social. Porque de todos es sabido que, en muchas ocasiones, el problema no está dentro de los locales de ocio. Está en las calles. Y en la falta de civismo.