Corazón tocado

JOSÉ LUIS GARCÍA LÓPEZ

FERROL CIUDAD

PLAZA PÚBLICA | O |

29 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LAS CATÁSTROFES, cuando son en un tu país o afectan a tus paisanos, devienen en desgracias nacionales o locales. Pero cuando afectan directamente a algunos de los tuyos se convierten en tragedia irreparable. Y, allí, en Torrejón, más que los féretros de cuatro gallegos, yacían 62 españoles, sin distinción de graduación ni de origen, a quienes había tocado dar la vida en servicio de España. Y aquellas 62 banderas que cubrían sus restos y las 62 condecoraciones impuestas por el Rey añadían mayor emoción a la tragedia que, en algún momento, tensó tanto las cuerdas que me dolía el pecho de la presión. Y, desde luego, me impedía abrir la boca pues habría esbozado un sollozo, eso sí, con la sorbina que ponemos estúpidamente los hombres para disimular los sentimientos más humanos. La canción fúnebre, por si fuese poco, me puso la piel de gallina, como me pasó en mi jura de bandera en Monte la Reina -eran 5.000 voces- y más recientemente con la Salve Marinera en la jura de mi hijo en Ferrol. Con todo ello, he vuelto a sentir España en mi tocado corazón, que yo creía repleto de Galicia. A la carrera de si son galgos o si son podencos , precipitadísima, ya habrá tiempo para incorporarse más informado.