Economista y auditor de cuentas. Casado y con dos hijos. Juan Manuel Juncal Rodríguez, a sus 44 años, se estrena en la dura arena de la gestión municipal. Como en cualquier otro debut, las incógnitas están abiertas. También las esperanzas. Se afilió al PP en la década de los setenta. Su época de mayor protagonismo político comenzó en 1997, cuando fue elegido diputado en el Parlamento Galego. En los últimos comicios autonómicos volvió a resultar elegido, ocupando el sexto puesto en la lista provincial. Poco antes, en el año 2000, llegó a la presidencia del PP de Ferrol. Dicen sus allegados que concibe la política como una actividad circunstancial, como un fin y no como un medio. Las primeras encuestas electorales no le dejaron muy bien parado, con una escasa valoración ciudadana. Encajó el golpe, eso sí, y prometió trabajo duro para mejorar resultados. Tal y como él mismo dice, en campaña prefiere el «cara a cara» con los agentes sociales. Asegura que es «la mejor forma de palpar los problemas de Ferrol». El acto oficial de presentación como candidato de Juncal le sirvió como espaldarazo para una carrera hacia las urnas que se prevé fatigosa. Muy prudente a la hora de hablar sobre la confección de la lista, llega a las municipales con un reto añadido: borrar la imagen de confusión que precedió a su nombramiento como alcaldable. No sólo él sonó con fuerza para encabezar la candidatura popular y, dentro de su partido, no faltó quien le echase en cara su inexperiencia en materia municipal. Juncal se marca como objetivo ganar una «mayoría suficiente» y ofrece, a cambio, «la estabilidad que el Ayuntamiento necesita».