La presidenta del comité de empresa de las oficinas de Ence en Pontevedra, Ana Cedeira, reconocía ayer estar satisfecha por la respuesta social en la concentración ante la Diputación. «Teníamos la esperanza de que, si existe la democracia en este país y la libertad de expresión, nos dejaran hablar ahí dentro», señaló tras conocer la decisión de Carmela Silva de impedirles participar en el pleno.
En todo caso, Cedeira dejó claro que esta circunstancia «nos va a dar más fuerza que nunca. Ahora mismo tenemos más fuerza y más ganas para seguir saliendo a la calle, en los medios de comunicación o donde haga falta».
Cedeira reconoció que las palabras de Ignacio Colmenares, consejero delegado de Ence, fueron «un mazazo», aunque recalcó que sentían que tienen el apoyo de la sociedad pontevedresa: «Son muchas familias las que están en juego. No se puede jugar con nuestras lentejas».