El antiguo palomar es el único «punto conflictivo» que persiste tras las medidas adoptadas
08 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Las medidas adoptadas por la empresa Larus Control desde finales de noviembre de 2015 han conseguido reducir la población de palomas del casco viejo de Cedeira a menos de la mitad, según la estimación de Juan Fraga, administrador de la compañía. Quedarían por tanto menos de 250 ejemplares y el propósito tanto del Concello, que contrató este servicio, como de la firma, radica en dejar unas 150, el 70 % de las que solían habitar este entorno.
«Queda un punto conflictivo dentro del casco antiguo, en el viejo palomar, porque hay una persona que les da de comer cada día y allí se reúnen. Estamos buscando un sistema para tratar de capturarlas», explica Fraga. El método empleado hasta ahora consiste en la colocación de jaulas (una se situó en el patio interior del concello y otra frente al puente viejo, por encima de la farmacia), donde quedan atrapadas estas aves. De ahí son trasladadas a las instalaciones de Larus Control, donde son desparasitadas, antes de ponerlas en libertad «en zonas arboladas, lejos de áreas urbanas», indica.
El concejal de Medio Ambiente, Camilo Casal (Anova), se muestra satisfecho por el resultado de estas medidas. «Polas zonas onde había máis excrementos de pombas, en tellados, ventás ou balcóns, na vila vella, xa case non os ves», constata. Incide en el riesgo sanitario que suponen las deyecciones de las palomas, «que poden transmitir un montón de enfermidades».