Si uno se moviera en la vida aplicando solo criterios razonables, tendría que decir alto y claro que el municipio de Cabanas tiene una gente fiable, que nunca participó en el juego de las apariencias, tampoco se preocupó demasiado en contar esa joya de playa-pinar que es A Magdalena, a la que acuden miles de visitantes durante el verano y habitualmente alrededor de ese primoroso y centenario bosque, se va con todo tipo de utensilios culinarios, a gozar a la sombra y darle un mordisco a la empanada o a la tortilla, la una hecha con mucho cariño y la tortilla con muchos huevos -de los bañistas que concitan admiración, no hablamos- y todo ello si llegas a tiempo para encontrar el sitio que te apetece en el arenal. En el pueblo abundan los talleres menores, las cafeterías, locales nocturnos y no podía faltar un súper chino, con todo dentro. Podemos decir que el tiempo más fructífero comenzó cuando la socialista Modesta Anca subió a la alcaldía y lo hizo con austero idealismo, formó un tándem con Pepe Rey y en corto espacio de tiempo dieron a aquel pueblo que vivía con cierto despiste, un paseo marítimo, un campo de fútbol y un nuevo edificio al Ayuntamiento, y pusieron en orden los servicios sociales, les preocupaba menos el pringue ideológico que el trabajo diario y ahí están los resultados. En la actualidad rige sus destinos Germán Castrillón, un piloto de carreras que dio tardes de gloria al volante de su prototipo, fue un deportista modelo para las nuevas generaciones y ahora desde la nobleza de su utilidad pública, da alas al optimismo de la gente y tiene su confianza desde el comienzo de sus tres mandatos, trajo nuevas ideas, la principal en este momento es la ubicación de un circuito, que en su día será velódromo y también el único eje viable en la zona para la practica de los deportes de motor.
Castrillón tiene una ambición seria por el trabajo, su proyecto no es mandar sino influir y así está construyendo un pueblo útil. Pues como dicen los ingleses: nada tiene más éxito que el mismo éxito. En Cabanas van por ese camino y no fracasarán porque tiene un gran patrimonio humano y una naturaleza especial. Si de ello se pudiera dar cuenta con un mástil y una bandera, nadie la arriaría porque en Cabanas sus latidos son de un pueblo que prospera. Esas son mis evidencias.