Castrillón afirma que la empresa ya ha iniciado trabajos previos al derribo
03 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El viernes, 2 de enero, vencía el plazo límite dado por el Concello de Cabanas a los propietarios de cuatro pisos del edificio O Penso para su desalojo. Pero el alcalde, Germán Castrillón, decidió finalmente, a petición de uno de los afectados, dar otros cinco días para completar la retirada de enseres o cualquier otro objeto que se encuentre en el interior de los inmuebles y deseen conservar. Una vez transcurrido este tiempo, aseguró, comenzará la primera fase del derribo, que afecta a dos pisos de la planta quinta y otros dos de la cuarta. El presupuesto es de 377.423,62 euros.
El regidor aseguró, en todo caso, que la empresa adjudicataria de la demolición ya ha comenzado los trabajos previos al derribo (que figuraba en el acta de replanteo para el pasado día 10 de octubre). La primera actuación prevista consiste en sustituir el ascensor. «Nos duele tener que derribarlos pero hay una sentencia firme del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, de 1993, y otra de 1996. Es algo que hemos heredado del gobierno socialista (...). Me ha costado mucho llegar a firmar esto, pero tengo multas coercitivas, de mil euros, que me están poniendo a mí. Intenté no tener que llegar a este punto, traté de negociar con el denunciante para pedirle más plazo y no dejar a los propietarios sin vivienda, pero no fue posible».
Ningún inmueble habitado
Según constatan los vecinos y apunta el mandatario local, ninguno de los cuatro pisos que está previsto tirar en esta primera fase están habitados. De los otros cuatros (dos en la cuarta planta y dos en la quinta), pendientes para una segunda fase, hay al menos uno ocupado. «Vivan o no en ellos, tienen un patrimonio (...). Ahora disponen de cinco días para librarlos y sacar todas sus cosas; si no, se destruirán con lo demás», abundó Castrillón. El primer edil no descarta que los trabajos de derribo obliguen a desalojar provisionalmente algún otro piso de este edificio.