El Somozas, último clasificado, vence por la mínima al Pontevedra

Álvaro Alonso Filgueira
ÁLVARO ALONSO AS SOMOZAS

AS SOMOZAS

Los de Stili han dado la campanada frente a un conjunto granate que nunca llevó la iniciativa

16 abr 2017 . Actualizado a las 21:52 h.

Por estar uno en la cuarta posición, luchando por entrar en la fase de ascenso, y otro en el farolillo rojo, recién descendido tras caer frente al Celta B por 6-0, los papeles sobre el césped del Manuel Candocia parecía que serían diferentes a los que finalmente se vieron.

El Somozas tomó la iniciativa desde el primer momento, desbordó por los dos costados y acabó desquiciando a un Pontevedra que, aunque tuvo alguna ocasión, nunca llegó a dominar. Mario Barco, duda hasta el último momento de vuelta a la que fue su casa, tampoco tuvo opción de ver puerta, sin recibir apenas balones de un equipo granate que estuvo más en su campo.

Molina, seguro bajo palos, atajó una falta rasa lanzada por Bonilla, cuyo rechace acabó en los pies de Trigo. Disparó, pero el balón se fue por la izquierda de la portería. Ese intento fue el más claro en los 22 minutos que habían transcurrido, pero todo cambió poco después.

JOSE PARDO

Sielva botó un saque de esquina, Núñez rozó delante de la línea de gol el balón, que finalmente llegó a Antonio López. A placer, sin oposición, subió el primero y definitivo al marcador. Con el brazalete rojo de capitán, el defensa reivindicó que el Somozas sigue vivo a pesar de las matemáticas.

Un tiro demasiado cruzado de Álex González y un cabezazo de Barco fueron las acciones más destacadas del Pontevedra antes del descanso, aunque sin la frescura que les había devuelto dos puntos el fin de semana anterior frente a la Cultural. La mayor parte del mérito del bloqueo granate fue de los de Stili, que en muchos partidos semejantes a lo largo de la campaña, con tanteadores ajustados, acabaron por detrás. Lo recuerda siempre el propio técnico, que acabó la rueda de prensa con los ojos humedecidos de la dureza emocional de esta temporada.

Con ese orgullo, incluso estuvieron cerca de poner el 2-0 a los 16 minutos de la segunda parte, en la jugada más notable del duelo. Núñez corrió toda la banda izquierda, centró y Pedrosa la estrelló en el palo izquierdo de Edu Sousa.

A partir de ahí, cogió algo más de brío el Pontevedra: Cristian evitó el empate sacando bajo palos un disparo de Bruno; Barco y Mateo no llegaron a un centro de Añón, y Molina, con una gran parada, despejó la última ocasión granate, un disparo desde la frontal. El técnico visitante, Luisito, acabó tachando de «ridículo» la actuación de sus jugadores.