El turismo colapsa los grifos de Ares

CHEMA CORRAL ARES / LA VOZ

ARES

ANGEL MANSO

El Concello corta el agua a las duchas de las playas y suprime los baldeos

09 ago 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

La ducha rápida en la playa para sacarse las arenas y el salitre pasó a la historia en las playas de Ares. El aumento de la población estival ha hecho saltar de nuevo las alarmas. El pueblo está lleno como nunca y, un verano más, vuelven a repetirse los problemas de presión del agua, especialmente en las partes altas del municipio. Una situación que ha obligado al Concello a tomar medidas tan necesarias como impopulares.

Según anotan desde el gobierno local, los consumos están en máximos. Y la localidad que, durante el resto del año necesita entre 900 y 1.000 metros cúbicos de agua potable, absorbe en este momento -el punto álgido del verano- nada menos que 2.100. Así, el caudal de agua que recibe el municipio de Ares se encuentra al límite, dado que la tubería que suministra agua desde Ferrol tiene el diámetro que tiene. En definitiva, el volumen de liquido elemento que llega es limitado y ahora habrá de repartirse entre muchos más usuarios.

En estas circunstancias, el ayuntamiento ha decidido tomar decisiones de urgencia para evitar agravar el problema. Entre ellas cabe señalar, el adiós a las duchas playeras, la renuncia a los baldeos que se venían realizando en las calles para optimizar la limpieza de la villa y el fin de los riegos en las zonas verdes públicas. Y es que, tal y como reconoce el alcalde, Julio Iglesias, «no aplicar estas restricciones conllevaría dejar sin agua a las zonas altas de Ares».

En este sentido, la postura del regidor, que entiende el malestar de los vecinos, es clara: «por lógica, tenemos que priorizar el consumo doméstico por encima de todo. No podemos perjudicar un suministro que se paga en favor de otro que es gratuito», argumenta Iglesias en alusión a los baldeos y las duchas en los arenales, la decisión que, tal vez, está trayendo más cola entre vecinos y visitantes. «Es obligado priorizar el consumo doméstico sobre el consumo lúdico», insiste.

A pesar de todo, Iglesias reconoce Iglesias que los problemas persisten. «Llevamos agua a zonas que no tenían como Chanteiro, Cervás... y corregimos caídas de presión en zonas como la del colegio, pero arreglar los problemas de abastecimiento del verano es una asignatura pendiente», admite. De hecho, este mismo año, antes de la temporada estival, desde el Concello se rogaba a los propietarios de piscinas que las llenaran entre las 23 horas y las 8 horas.

Una nueva traída

Para el próximo día 20 de agosto está convocada una reunión con responsables de Augas de Galicia para abordar esta problemática y estudiar posibles líneas de colaboración. Sigue pendiente de materializar la anunciada construcción de un depósito en A Malata para suministrar de agua a las zonas de Seselle y Caamouco. Una solución coyuntural porque, como señala el regidor, «tenemos un problema de caudal y necesitamos una traída nueva», que sustituya a la actual, la misma que hace dos décadas cuando las necesidades del municipios eran distintas.