Trienio histórico

Nona I. Vilariño MI BITÁCORA

FERROL

Toma de posesión de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno en 1979.
Toma de posesión de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno en 1979.

El 2026 es el primero de los tres años de un trienio histórico en una España que, tras la muerte de Franco, pudo manifestar con contundencia su deseo de una transición a la democracia (con paz y consenso) que superase la herencia de la dictadura, condición imprescindible para entrar en la Europa comunitaria, espacio político de los derechos y libertades y del Estado de Derecho que los garantiza.

El trienio comienza en 1976, después de la oscura presidencia de Arias Navarro. El rey nombra a Adolfo Suárez presidente del Gobierno. Su figura merece un lugar en nuestra historia y un recuerdo en este aniversario. Abordó con coraje y valentía el cambio. Y el mensaje central de su discurso fue prometer elecciones generales libres en un año, con participación de todos los partidos políticos (incluido el PCE que legalizó, entre airadas reacciones de los «nostálgicos» de uno y otro color). Y cumplió. Se pretendió hiper celebrar el 50 aniversario la muerte de Franco para promover una respuesta que alimentase la imagen de la supervivencia del franquismo sociológico, que, decían, vive incrustado en los poderes fácticos y la ultraderecha política. Pero mi apuesta no es celebrar la muerte sino la vida de la democracia que, a pesar de su evidente deterioro, tiene «mala salud... de hierro».

Hoy mi recuerdo es tan racional como emocional. Suárez merece ser referente de un modo de hacer que pone a España en el frontispicio de la acción política. Y es, erguido en su asiento, la estampa de la dignidad y el liderazgo, cuando regresan las armas (23F).

Gracias Ferrol por, de la mano de Suárez, darme un escaño en aquellas Cortes del 77. El 2027 hará 50 años. Continuará.