En la lejanía

Ramón Loureiro Calvo
Ramón Loureiro CAFÉ SOLO

FERROL

CESAR TOIMIL

09 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

L a frase no es mía, sino de mi amigo Avelino; un gran lector, un gran conversador y un gran viajero —además de ser, también, la amabilidad personificada— que, durante décadas, regentó una recordada tienda de ultramarinos en la ferrolana calle Magdalena: «No sur —me dijo—, agora é primavera». Me gustan las frases que, como esa, son capaces de decir a la vez mil cosas diferentes y que, además, llevan toda la poesía del mundo dentro. Frases que nos permiten mirar más allá de lo consabido, que dejan atrás los muros de la evidencia y que nos franquean el paso para que podamos mirar más lejos. Frases, en fin, que te invitan a celebrar el milagro de existir y que te quedan grabadas, para siempre, en la cabeza.

El sur es también, por cierto, el título de una de mis películas preferidas: la joya dirigida por Víctor Erice a comienzos de los años ochenta, con producción de Elías Querejeta y con Omero Antonutti como protagonista. Una maravillosa película ambientada precisamente en el norte, y en la que el sur al que ya hace referencia el título —ese sur que a todos nos fascina— está siempre presente, aunque solo como una lejanía.

Pero nosotros somos del norte. De esta Galicia do Norte que abarca las áreas septentrionales de las provincias de A Coruña y Lugo, que es toda ella como una Última Bretaña, que da a dos mares, el Atlántico y el Cantábrico, y que, a estas alturas, sigue a la espera de que se solucionen problemas tan importantes como los del ferrocarril. Ferrol (que, como decía Antonio Tabucchi, es donde Europa comienza) no puede perder el tren. Tiene derecho al futuro, como toda esta Galicia nuestra.