El Cruce reabre en Serantes: «Con el mismo espíritu de jamón y canciones, volvemos porque los clientes lo pidieron»

Patricia Hermida Torrente
Patricia Hermida FERROL / LA VOZ

FERROL

César y Diana, portando la pancarta de la jamonería El Cruce en la nueva ubicación .
César y Diana, portando la pancarta de la jamonería El Cruce en la nueva ubicación . JOSE PARDO

Diana ahora trabaja en el Sergas y su compañero César llevará este bar, en una nueva ubicación de Ferrol;  con queso, chorizo, cecina y en el futuro tortillas

31 oct 2025 . Actualizado a las 12:32 h.

Cuando cerró hace un mes la famosa jamonería El Cruce, zona de parada imprescindible a medio camino entre la ciudad y las playas de Ferrol, sus clientes aseguraban sentirse «huérfanos». Su última gerente empezó a trabajar en el Sergas, tras años compaginando el bar con los estudios. Pero ahora Diana Fernández Fernández cederá las riendas a su compañero César Fernández Méndez. De este modo, El Cruce reabrirá este sábado pero en un nuevo hogar: en Serantes, junto a otros establecimientos hosteleros como Tierra y Mar o Nuevo Rumbo. «El propietario del antiguo local en la carretera a las playas le dará nuevos usos, yo al trabajar ahora en el Sergas no quiero continuar en la hostelería pero a César (que ya me ayudaba en el anterior bar) le hace ilusión», asegura Diana. Y de la mano de César, «se mantendrá el mismo espíritu de jamón, queso y canciones».

La propia clientela fue la que pidió a la pareja que continuase con «la esencia del Cruce, nos decían que no lo dejásemos, volvemos porque nos lo pidieron... así que será César el que siga con el jamoncillo», afirma Diana. Con los vinos y las cañas, circularán las bandejas de jamón, tres tipos de queso, chorizo picante, chorizo dulce, cecina, lomo. «Y más adelante queremos meter tortillas», dice la pareja.

Diana empezó a llevar El Cruce hace cinco años. «Pero la primera licencia como jamonería es de 1958, tengo el papel en casa de recuerdo: primero estuvo con Elogio, después con Mari y Álvaro, y por último yo», continúa. Tras el cierre, la clientela insistía en que «éramos como una familia y es verdad que con la reforma incluso algunos llegan para meternos prisa», bromean Diana y César. Defienden que «ahora estamos en una zona como Serantes donde crece la hostelería, con María con A Xuntanza y Toni en O Escudo Tierra y Mar».

Ahora Diana será «más clienta que otra cosa, echaré de menos la hostelería porque fue parte de mi vida pero me gusta mucho el Sergas; seguiré con mis antiguos clientes, pero cantando y bailando». Y recalca que «ser autónoma es ser una valiente; yo estuve un buen tiempo trabajando y a la vez preparando las oposiciones, e incluso una última etapa en la que trabajaba en el Sergas y llevaba el bar, además tengo dos niñas... al final todo mereció la pena, doy gracias a mi familia que me ayudó con la conciliación».

Para César será la primera vez como hostelero: «Con la intención de trabajar igual que antes, el sábado inauguramos a las 18.00 horas con sorpresas». La nueva etapa del Cruce llega «con mucha ilusión y los mismos horarios que en el otro lado, de 11.30 a 15.00 y de 19.00 horas a cierre según el día, con la intención de cantar hasta casi la medianoche».