El fiestón de Basket School con canastas, arroz y abrazos: «Tenemos sangre verde y blanca»
FERROL
El club de baloncesto despidió temporada en el pabellón de Santa Mariña con partidos, emotivos discursos, despedidas y brindis en el ambigú
04 jul 2025 . Actualizado a las 11:55 h.Entre abrazos de despedida, brindis por los éxitos y una gran comilona, el Basket School volvió a celebrar su ya tradicional fiestón de fin de temporada. En el pabellón de Santa Mariña hubo lágrimas, partidos, platos de arroz y chorizos criollos bajo un sol abrasador. Y según la directiva de este club de baloncesto de Ferrol, «a décimo cuarta tempada deste club de baloncesto escorreuse entre os nosos dedos, nunha celebración ao grande que case ninguén se quixo perder». Como recuerdan los participantes, aquí impera sobre todo el orgullo de «tener sangre verde y blanca».
Casi sin voz tras tan festiva jornada y aferrado al micrófono, el presidente Félix Ramos Martínez rindió homenaje a los que se despiden del Basket School. Y sobre todo rogó que «o ano próximo e o seguinte estemos orgullosos do noso comportamento nas pistas e na bancada». Los principales homenajeados fueron precisamente los chicos júnior: «Manucho, Antón, Issa, Néstor, Dani Miramontes, Javi Aguirre, Souley, Javi Blanco, Ibra, Marquitos, Dani Couce... foron un gran exemplo para todos nós, de verdade, fantásticos, sabemos que tedes sangue verde verde e branco de Basket School».
La fiesta se inició con la visita de exjugadores en un partido contra los júnior que «remataban categoría e que xogaron de xeito tan brillante o campionato galego». Después se disputó un 3x3, antes de la comida de arroces y chorizos acompañados por platos que también trajeron las familias. El club agradece ese apoyo de madres y padres, los propios equipos de cocina y «responsables do ambigú de Santa Mariña polo disposición e agarimo».
De todos modos, a tenor del discurso del presidente, seguramente algunas de las despedidas se conviertan en un hasta luego. El club prepara grandes novedades a partir de agosto. Y mientras tanto, toca seguir soñando con baloncesto en blanquiverde.