La gran Semana Santa de Ferrol mantiene la fe pese a la lluvia: «Podemos con todo»
FERROL
La ciudad naval reta al mal tiempo con la pasión de 5.000 cofrades y limosnas a cambio de flores, pero también con otro día sin procesiones para proteger el patrimonio
20 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Las penas por la lluvia en la Semana Santa se compensan con el empuje de una ciudad que vive a tope cada momento. En la misma jornada del Sábado Santo, hubo rabia por las procesiones suspendidas, generosidad en la entrega de limosnas, alegría con la victoria del Racing y muchas reuniones de amigos en los bares. La sensación en Ferrol es que «podemos con todo», según los 5.000 cofrades que trabajan los 365 días del año para honor y gloria de la Semana Santa. Hay Cofradías como la de la Merced que ensayan desde enero. Pero como dice César Carreño, presidente de la Junta General de Cofradías, «temos que preservar o patrimonio e hai que ter clarísimo que con chuvia non hai que cometer a irresponsabilidade de saír en procesión». De hecho, en Sábado Santo tampoco salió la de la Caridad y el Silencio (Cofradía de las Angustias) por causas meteorológicas, y sustituida por un acto en el santuario.
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A cambio de sufrir uno de los peores tiempos de los últimos años, se ofrece una Semana Santa de Ferrol alternativa, a cubierto y más íntima. En Viernes Santo, no salieron las procesiones más famosas como la del Santo Encuentro. Pero las imágenes pudieron disfrutarse entrando en los templos: como en una recién rehabilitada iglesia de Dolores, que abría sus puertas tras siete años de obras. «O sabor é moi agridoce, este ano houbo a posibilidade de achegarse ás igrexas aínda que non saísen os pasos... e iso axudou a vivir a Semana Santa doutro xeito; pero nós queremos a de sempre, queremos saír ás rúas e ter o gusto de marchar nas procesións», se lamentaba Carreño.
Los reencuentros familiares y de amigos se celebraron igual, con bares y restaurantes llenos. Y a falta de procesiones, muchos se acercaron ayer desde primera hora a la iglesia de las Angustias para uno de los gestos más humildes y emotivos de estos días. La Cofradía de las Angustias celebraba allí la tradicional entrega de un ramillete de flores a cambio de una limosna, que nació en 1956. Explica Bea Martínez, cofrade, que «los donativos recogidos van al Hospital de la Caridad para ayudar a las personas que no tienen recursos, para darles comida y un lugar donde dormir en el Refugio Pardo de Atín».
Los cofrades más veteranos, con ayuda de los más jóvenes, separan las flores de los tronos para hacer ramilletes y entregar a los devotos. A pesar de una tendinitis, Bea trabajaba ayer en esta misión mientras recibía besos y abrazos de los que entraban a un templo presidido por Nuestra Señora de las Angustias en su advocación de la Caridad y el Silencio, sin su Hijo en el regazo y de riguroso luto. Todo lo recaudado al final de la jornada fue donado: «Rosas, claveles, de todo... cada flor de los tronos está bendita y es entregada, pensábamos que al llover vendría menos gente pero aunque diluvie los ferrolanos mantienen esta tradición».
«Emotivo, humilde y generoso»
Admite Bea que este es «uno de los actos más emotivos, humildes y generosos de esta Semana Santa; hay gente que recibe una rosa... y otra que solo quiere realizar su donativo sin nada a cambio, sienta muy bien ver que la gente se vuelca no solo con esta tradición sino también con los pobres, eso es importantísimo».
Entre los que cumplen con este lema de una flor por una donación, figura Lucho Blanco. «Para mí es una tradición muy bonita venir cada mañana del Sábado Santo, y realizar mi aportación; me gusta llevarme las flores de las imágenes, en este caso de las Angustias». Lucho comparte amor por la Semana Santa y por el Racing de Ferrol. Y precisamente ayer estaba «dispuesto para otra pasión como el Racing», a cuyo partido se acercaría después.
«A pesar del día que tenemos hay que ir, lo malo de la Semana Santa es el clima... yo lo he vivido fatal, prácticamente no ha salido ninguna procesión, es lamentable pero estamos en Ferrol y en esta época la mayoría de las veces hace mal tiempo». Por ejemplo, el viernes la lluvia obligó a trasladar al interior de la concatedral de San Julián el Desenclavo y la procesión del Santo Entierro.
Desde la Junta de Cofradías, el presidente César Carreño deja claro que «no futuro haberá máis Semanas Santas, hai moito futuro por diante e xa se traballa na seguinte». Queda en el aire la sensación de que «en Ferrol podemos con todo, é doroso suspender unha procesión pero a decisión tómase polo ben do patrimonio... e se a procesión non puido saír á rúa, polo menos a rúa puido entrar nas confrarías». Ahora toca rezar por una despedida sin agua en el Domingo de Resurrección.
PROCESIONES
DOMINGO DE RESURRECCIÓN
Si no llueve, el Domingo de Resurrección salen a las 12.00 las procesiones de María Magdalena al encuentro del Jesús Resucitado, Jesús Resucitado al encuentro con su Madre, y Virgen de la Luz al encuentro con su Hijo. A las 13.30 harán el Gozoso Encuentro en Armas.