Pan y estampitas

José Varela

FERROL

18 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Pervirtiendo el principio elemental del debate político en una democracia, el de contradicción, Vox coronó con éxito su propósito de provocación: su afiche de los menas y las abuelitas, una excrecencia de matonismo displicente propio de los señoritos del XIX, difícilmente será superado en repugnancia. Satisfizo, eso sí, la pulsión germinal de los xenófobos que, por efecto de la primera ley de Newton, acaban decantados en los partidos más patriotas hasta alcanzar concentraciones tóxicas. La comparación es, no obstante, vital para la fiscalización de la gestión pública: gobernante, ha cargado al erario este proyecto cuando habría sido más rentable socialmente este otro: el abc del control. Veamos, el departamento de la conselleira más aguerrida del clan Feijoo ha destinado tres millones y medio largos de euros a mejorar escasamente dos kilómetros de la carretera Ferrol-Cedeira, entre A Ramallera y Valdoviño. Un tramo que, tal vez, los usuarios habituales de la AC-566 no situarían en primer lugar en el improbable supuesto de que les diesen opción, pero cuya elección es fácil de deducir ¿A cuántos de los maestros que despedirá la Xunta ?después de lograr el mejor resultado de la historia en la ebau- podría prorrogar el contrato? ¿A cuántos sanitarios en similar situación tras la pandemia? ¿Y la ayuda a la dependencia, a la risga y a la exclusión social, a los comedores públicos hoy a socaire de la caridad? Seguimos embobados gastando en hormigón y asfalto ?a nadie se le escapa la razón- en lugar de reforzar los servicios públicos ¿Este será el criterio de la Xunta para invertir los fondos europeos que nos corresponderán? ¡Madre del Amor Hermoso!