«Ahora más que nunca hay que hacer piña y potenciar nuestras fortalezas»

Beatriz Antón FERROL / LA VOZ

FERROL

B.A.

Ante el repliegue de Mango y Zara Home, el pequeño comercio saca pecho y se reivindica como uno de los motores para mantener viva la ciudad

08 mar 2022 . Actualizado a las 12:30 h.

Poco tiempo después de que Teresa Pereira abriese la zapatería Green Apple en la calle de A Coruña, la tienda de Zara de la plaza de Armas bajó la persiana. «Entonces pensé que aquello era el fin, que mi negocio no tendría futuro, pero aquí sigo casi cuatro años después. No sé si dentro de otros cuatro seguiré aquí, pero de momento resisto», comenta esta comerciante. Ahora, tras el anunciado cierre de Zara Home y la clausura del Mango de Dolores, su actitud ha cambiado. «No voy a negar que estoy un poco asustada, pero pienso que hay que mirar para adelante y seguir trabajando. Los grandes se van, pero los pequeños seguimos aquí para atender a los clientes», comenta Pereira.

Como ella, hay otros muchos pequeños comerciantes que abogan por no ceder al desaliento y apuestan por atraer a la clientela echando mano de sus principales bazas: una atención próxima y personalizada, un producto original y diferente al que se puede encontrar en las grandes cadenas y ciertas «facilidades» a la hora de comprar, como la reserva de un artículo o el envío gratuito de productos. «Ahora más que nunca tenemos que hacer piña y potenciar nuestras fortalezas», opina Úrsula Torregrosa, de la tienda de juguetes Explorer 66. «De tanto repetir el mantra de que en ‘Ferrol ya no queda nada’ y de que ‘En Ferrol no se puede aparcar’, nos lo vamos a terminar creyendo y no es así», comenta a renglón seguido para recordar que ella, como otros comerciantes del CCA Ferrol A Magdalena, ofrece tiques de media hora de aparcamiento gratuito a sus clientes. Y subraya además que en la ciudad hay tiendas de muchos sectores diferentes: no solo de moda o calzado, sino también de electrodomésticos, decoración, peluquerías, librerías, ropa deportiva, mercerías... «Yo me he convertido en comercial de todas las tiendas de la ciudad y siempre que puedo recomiendo a mis clientes que vayan a los comercios que hay en Ferrol», apunta Torregrosa.

Entre quienes prefieren ver el vaso medio lleno también se encuentra Pepa Ayguavives, de Sevvenmusas, quien califica el cierre de Mango y Zara Home de «triste», porque deja locales vacíos y elimina puestos de trabajo, aunque cree que no afectará al pequeño comercio. «Nuestra oferta es diferente y además a no todo el mundo le gusta ir al centro comercial o comprar online, como mucha gente mayor, que prefiere hacer las compras en su barrio o en el centro», apunta Ayguavives, quien reivindica el pequeño comercio como uno de los «motores» para mantener viva la ciudad.

Eso sí, incluso quienes no se dejan llevar por el desánimo piensan que hay muchas cosas que mejorar, como Cristina Martínez, de la tienda Con dos ovillos, que aboga por un trato más próximo y «menos frío», actividades en la calle para dinamizar el centro y más opciones de aparcamiento. Otros, como Jorge Amador, de Casa Amador, se muestran más pesimistas. «No hay que ser muy listo para ver que el comercio del centro está en caída libre. Hay que tomar medidas urgentes».