«Este mes hemos tenido clientes nuevos en el reparto a domicilio en zonas como Redes o Ares»

PABLO J. RAÑALES / A.U. FERROL / LA VOZ

FERROL

Vista del mercado de A Magdalena en el día de ayer
Vista del mercado de A Magdalena en el día de ayer PABLO J. RAÑALES

El verano ha sido un éxito para los puestos situados en el mercado de A Magdalena

29 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Si uno acude a hablar con los placeros de A Magdalena, se encuentra con la otra cara de la moneda tras el confinamiento. Los dos meses de este verano caracterizado por el coronavirus se traducen, a falta de unos días para sentarse a hacer cuentas, en un buen sabor de boca entre los puestos locales. El confinamiento sirvió para acercar sus productos a los clientes habituales, utilizando los entornos virtuales y plataformas como Kibus, pero también a otros tantos nuevos que, al final, lograron fidelizar y atraer al espacio físico de A Magdalena. Ahora, agosto termina con más clientes y más ventas que julio, continuando con la tendencia de otros años.

«Nos ha ido bien desde el covid-19 e incluso hemos vendido más que otros veranos», apunta Ángeles Peteiro, de Carnicería Curtis. La tendencia es la de mantenerse igual que períodos estivales anteriores o mejorarlos. También Dolores Neira, de Mercabacalao, define el mes de agosto como «fantástico», ante la afluencia de personas. Los meses posconfinamiento, en su caso, han dejado un reguero de optimismo.

En tiendas como El Colmado, más focalizadas en la selección de vinos y aceites, Víctor Lage realza el incremento de gente foránea a lo largo de agosto, que ayuda a que ambos meses de la «nueva normalidad» recuerden o superen otros años. Y en el ámbito de la virtualidad y el contacto entre placeros y Kibus, el servicio que permite comprar los productos locales y recibirlos directamente en casa, Edu Sanjurjo, gerente de Kibus en Ferrol, expone que el verano ha terminado mejor de lo que se esperaba. «En agosto, hemos tenido clientes nuevos en, por ejemplo, Ares y Redes», declara Sanjurjo, que también percibe un incremento de los pedidos a raíz de un mayor recelo o cautela por los rebrotes; el covid-19 fomenta la compra telemática, alejada de los espacios físicos.

Frente al consumo inestable que se pudiera dar en algunos comercios del centro de Ferrol, los placeros de A Magdalena cuentan con una cierta linealidad en la demanda y el consumo, muy influenciados por el descubrimiento de sus productos de proximidad durante la pandemia.