Múltiples comercios locales ofrecen mascarillas, a menudo reutilizables
25 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Tras el estallido de la pandemia del covid, los comercios han adaptado su oferta para acomodarse a las necesidades de la población. Las mascarillas y los geles de manos se han convertido en elementos indispensables para la vida social, lo que supone su claro éxito de ventas.
En Ferrol se pueden encontrar cubrebocas de todos los tipos en comercios, farmacias y supermercados. Algunas tiendas del centro las venden sin filtro incorporado, sustituyendo este elemento tras su uso por uno nuevo y alargando así su vida útil. Luego se encuentran las mascarillas normales, como es el caso de Acero y Plomo. En esta tienda de la rúa do Carme abundan los cubrebocas de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, aunque también se venden sin ningún estampado. Aguantan más de 70 lavados y, como con todas las reutilizables, el primero debe hacerse antes del primer uso. También cuentan con portamascarillas, unas pequeñas bolsas que sujetan al pantalón y permiten poder guardarla en lugar de meterla en el bolsillo o dejarla en la mesa. Sonia Gómez, responsable del local, menciona la popularidad que han tenido los diseños con la bandera de España, comentando que hay de todo. «Hay gente que nunca llevó nada de la bandera y ahora sí, pero se venden igual con bandera que sin ella.» Aun así, su uso se reserva para ciertas actividades, «Para trabajar la gente sí es reticente a llevar la bandera». No quiso despedirse sin recordar que, pese a que se vea más gente con ella puesta ahora comparado con el final del estado de alarma, «todo el mundo debe llevarlas».
El caso de Elías Rumbo, en la rúa da Igrexa, es destacable. En este local llevan con la venta de mascarillas desde marzo, antes del estado de alarma. Sus productos cumplen con la homologación Une 0065, la más alta, que filtra más del 95% de partículas sólidas y líquidas y garantiza un uso de 50 lavados. Aun así, aseguran que las características del tejido que emplean hacen que perduren mucho más, hasta meses. Además su tiempo de secado es de apenas dos horas, algo importante a la hora de poder reutilizarla. Las venden en dos tallas, adulto e infantil, y además ofrecen a las empresas una personalización que combine con la ropa o el uniforme de trabajo.
Pese a que no se vendan en todos los lugares, se puede afirmar que el comercio ferrolano se ha adaptado perfectamente a la situación.