05 jun 2019 . Actualizado a las 19:27 h.
Fevino remató sus dos jornadas con música. La del martes en Illas Gabeiras, con jazz y un programa paralelo al salón que presentaba vinos de pequeños productores y que arriesgan tanto como para cultivar una mencía en Betanzos (Ladeiras de Paderne) o una Branco Lexítimo en Negreira de Muñiz (Dpieiga, obra del enólogo Roberto Regal). Todos con una historia especial que Alberto Varela cuenta como nadie. Precisamente para eso ha creado una distribuidora de estas añadas especiales y que se llama Choiva vinos. La de este miércoles también cuenta con música para despedir Fevino y esta vez en el Cantón y abierta a todos los vecinos de la ciudad.