Por amor, no por cansancio

Nona I. Vilariño MI BITÁCORA

FERROL

Oigo al fondo una hermosa canción que habla de amor, de abandono y de cómo el cansancio suele ser la principal causa de la resignación, cuando se pierde la fuerza o el coraje necesarios para ganar el pulso al infortunio o a la traición. Y en esta noche de insomnio una serie de noticias que, con tozuda frecuencia, dibujan la actualidad, me provocan la sensación de que vivo en un país surrealista y esperpéntico. La ministra Portavoz, en la rueda de prensa que sigue al Consejo de Ministros del Gobierno que -supongo- es de todos los españoles, arremete contra tirios y troyanos por su deslealtad al criticar al Ejecutivo y al PSOE, mientras se niega a opinar del inefable Pablo Iglesias, que se reúne en la cárcel con los políticos presos, presuntos culpables de graves delitos, para llegar a acuerdos de…? Y el presidente Sánchez, a micrófono abierto, pide la retirada del delito de rebelión( hace cuatro meses lo defendió) a los golpistas catalanes.

Y, mientras, esta España nuestra parece cansada, resignada a soportar un clima político que va volviéndose tóxico a fuerza de buscar el enfrentamiento entre la España blanca y la España negra, que asoma en los discursos de populistas y compañeros de viaje, para propiciar el derribo de la obra de la Transición, empezando por la Monarquía. Y sueño que reaccionamos y volvemos a luchar por amor, no por cansancio, para recuperar la senda de la concordia, del acuerdo, del respeto a las instituciones que siguió a la reconciliación nacional que supuso la Constitución del 78, a punto de cumplir sus, espero, primeros 40 años.