El precio de la traición


Que la Vicepresidenta del Gobierno pida lealtad a la oposición ante los ataques directos del secesionista Torra, roza lo insultante. Precisamente es lealtad hacia España y hacia la Corona, lo que no demuestra este Gobierno de batiburrillo ante un individuo que considera que los españoles somos «Bestias carroñeras, víboras, hienas con una tara de ADN». El Gobierno de Sánchez, le está dando cancha a quien desde la ANC primero, y desde Òmnium Cultural después se dedicó a atacar al Estado, demostrando un racismo supremacista y un odio totalmente contrario al espíritu demócrata y de libertad que tanto menta. Hoy este espécimen es el Presidente de una Generalitat paralizada para lo que realmente importa a los ciudadanos en su día a día, mientras intentan vender el cuento de una República Catalana idílica e irreal, mientras la realidad se tapa entre lazos amarillos, cruces en las playas y esteladas de ambos bandos. El débil Gobierno de España, ante la enaltecida amenaza independentista, calla y otorga mientras ve desplegadas pancartas contra el Rey en un acto de homenaje a las víctimas del atentado de Barcelona, multan a quienes quitan los lacitos amarillos de la vía pública y dejan totalmente desamparados a esa mayoría de catalanes que no son independentistas y sin renegar de su tierra chica se sienten españoles. Pero claro, Sánchez, tiene que pagar los votos recibidos para ser Presidente, así que los socialistas miran por sus intereses en vez de hacerlo por el interés general y no van a arremeter contra quienes le encumbraron como el Presidente que, no solo perdió las elecciones, sino que lo hizo con los peores datos de historia del PSOE. Estamos a puertas de la votación en el Congreso para la aprobación del techo de gasto y la cosa pinta mal, si no se aprueba, no salen adelante los presupuestos, y eso, sería obviamente ese momento que tanto temen en los socialistas, convocar elecciones. Cae de cajón, que ni ellos mismos se creen las encuestas de Tezanos, más propias de Master Chef, y es que el Jefe socialista del CIS elaboró cuidadosamente, no sé si como Director del CIS o como Secretario del área de estudios y programas de la Ejecutiva Federal, puesto que se ha apresurado a dejar antes de que se le queme la cocina. Y mientras Cataluña arde, suben los impuestos, miles de inmigrantes llegan a la costa y se venera a los terroristas en vez de a las víctimas, todos centrados en exhumar los restos de Franco que es el auténtico problema de la España del Siglo XXI.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

El precio de la traición