Las churrerías más concurridas de la ciudad ya han terminado su oferta de lotería
09 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Nadie quiere quedarse sin la lotería de las cafeterías más dulces. De hecho, en el Lusitania de la calle Real han colgado el cartel de agotado sobre el número que llevaban, en La Bola de Oro los décimos no llegaron ni al principio del puente y en el Bonilla, tres cuartos de lo mismo. «Se agotó, pero la gente preguntaba tanto que pedimos más», contaba Alejandro Rañal, dueño del Bonilla, ante varias hojas de boletos recién llegados con el mismo número que eligieron en un principio.
Bonilla y La Bola de Oro cuentan con más tradición a la hora repartir suerte, pero para el Lusitania este era el segundo año vendiendo boletos y la aceptación no ha podido ser mayor: «Tuvimos que reponer hace un par de semanas y se volvió a acabar», cuenta Antón Salgado, el propietario de un establecimiento con mucho sabor portugués. Ellos no podrán volver a vender, porque ese número está agotado en toda España. «No vamos a ninguno en concreto, es el que nos propusieron, pero ahora sí que está agotado», explica. «Pues debe ser un fenómeno de chocolate de cafetería, porque nosotros aún tenemos y no hemos vendido tanto», apunta Elena Rubio, que lleva 28 años al frente de la pastelería Gascón de la calle Real, donde aún siguen quedando participaciones.