Aitor Pascual y Borja Freire, ambos de la generación de 1998, ocupan la derecha y la izquierda de la defensa ferrolana
01 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Cuando tenían 5 años jugaron juntos en los biberones del Racing de Ferrol y ahora lo hacen en el primer equipo, en la Segunda B. Son de la generación de 1998 y cada uno ocupa un lateral en la defensa: Aitor Pascual, nacido el 10 de octubre, el derecho, y Borja Freire, del 30 de enero, el izquierdo. El primero, fichado del Levante juvenil en verano, lleva 616 minutos esta temporada y ya salió en ocho partidos de titular. Borja, por su parte, lleva dos encuentros enteros (180 minutos).
«Estamos con mucha ilusión todos los días e intentando que dé más de sí. Es una gran oportunidad y creo que tanto Borja como yo queremos aprovecharla. En el futuro ya se verá lo que va ocurriendo», expresa Aitor, que se disputa el puesto con su tocayo vasco Aldalur. En el otro costado Diego Maceira es el titular habitual, pero Borja no ha parado de progresar. «Tenemos que intentar hacerlo bien y coger experiencia, que es muy importante. Jugar en el equipo de tu ciudad, más estando desde las categorías inferiores como nosotros, es lo mejor que nos puede pasar», subraya el lateral izquierdo.
Borja subió al primer equipo en verano y de cara a esta temporada no esperaba «nada en especial», únicamente «trabajar al máximo» para no perder el puesto: «Es difícil hacerse un hueco, por eso hay que ir poco a poco aprovechando los minutos para hacerlo cada vez mejor».
«La experiencia es importante»
Ambos miran mucho a los veteranos del equipo, los que «tiran del carro» cada día, comenta Pascual. «La experiencia en el fútbol es muy importante -agrega-. Nosotros aprendemos de ellos para superarnos cada día».
El ferrolano es consciente de la complicada situación del equipo, pero considera que la actitud mejoró en los dos últimos compromisos. «La situación es delicada y no es la que nos gustaría, pero hubo un cambio y nos esforzamos mucho más», subraya. En esos dos duelos actuó Sergio Otero, del juvenil, otra apuesta de la cantera. «Hay que formar a los chavales desde abajo para luego no tener que mirar a otros lados para fichar, sino solo en casa. Además, es un producto gratuito», concluye Borja.