Un pequeño comercio de A Magdalena cede su escaparate a radios históricas

Bea Abelairas
BEA ABELAIRAS FERROL

FERROL

JOSE PARDO

Los antiguos aparatos están en la tienda Sonimaxe que cumple 25 años

29 ago 2017 . Actualizado a las 12:24 h.

A Juan Antonio Piñón le gustan las radios desde que era un niño. No cambia por nada la sensación de hacer rodar el dial de las 35 que tiene. Sus tesoros más antiguos datan de antes de los setenta, algunos incluso de los años cuarenta, y todos están en buen estado, porque periódicamente las revisa a conciencia, las pone en funcionamiento y de paso que disfruta haciéndolas sonar las mima con la atención que requieran. Tan lustrosas las conserva que se le ocurrió exponer las mejores en un escaparate del centro en el que muchas veces se ha parado a admirar algún modelo: el de uno de los últimos pequeños comercios dedicados a la venta de electrodomésticos, Sonimaxe, que se encuentra en el número 70 de la calle Magdalena.

«Es un sitio donde venden y saben de radios desde hace mucho tiempo», cuenta un coleccionista que trabaja para la ONCE y pasea mucho por esta zona del centro. Por eso algunas jornadas puede presenciar como muchas personas se paran ante sus aparatos e incluso se interesan por ellos para una posible compra.

Turistas

«Muchos de los que se paran ante estas radios son turistas, al verlas se detienen ante el escaparate. Están gustando mucho la verdad», cuenta Manel Otero, que regenta Sonimaxe desde hace un cuarto de siglo. Cuando se le pregunta por el secreto para ser capaz de resistir ante las campañas de las grandes superficies, sonríe y asegura que solo tiene un arma: «Dar un buen servicio, ya que yo me encargo de todo lo que necesitan mis clientes cuando compran y, en especial, cuando se llevan a casa los aparatos».

La tienda de Manel tiene otro aliciente: siempre hace un guiño a décadas pasadas, a veces con aparatos recién diseñados, pero con un aire vintage, como una serie de ventiladores que parecen antiguos, pero solo tienen la estética de otras épocas, ya que la maquinaria es moderna y eficiente. Y es un reducto para los que buscan tecnología sencilla o modelos especiales. «Tengo las marcas de siempre y modelos que se adaptan muy bien a las restauraciones de casas en las que se quieren buscar un ambiente antiguo, pero también modelos de estética moderna, lo que me pidan», apunta

Marcas de antaño

Esta disposición pesó mucho a la hora de pedir el escaparate de Sonimaxe para dar a conocer sus mejores piezas: «Aquí saben apreciarlas, tanto en el establecimiento, como los clientes que tienen», cuenta y resalta que una de las que se pueden ver es un modelo bien codiciado, como el Grundig Satellit. Otro de sus tesoros es un reproductor de bobinas de magnetofón como los que ya solo salen en las películas de época. Todas estas piezas viven entre algodones y están en continua revisión para que sigan vivas y funcionando. «Un amigo me ayuda a repararlas», cuenta Juan Antonio totalmente decidido a incrementar la colección. Lo único que tiene claro es que ninguna saldrá de su casa: «No se venden, no escucho ni las ofertas».