El Racing juega el domingo frente al Burgos, un equipo que también sufrió en el inicio de campaña y se ve ahora en una posición demasiado baja en la tabla
03 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Las trayectorias del Racing de Ferrol y del Burgos han transcurrido por vías paralelas en lo que va de temporada. Los dos equipos venían de realizar una campaña excepcional. Los ferrolanos lucharon en junio por ascender y los burgaleses acabaron a un paso, quintos, de esa fase. Sin embargo, dos inicios de año dubitativos les han condenado a estar, a estas alturas, merodeando cerca de la línea roja de la categoría de bronce.
Paco Fernández empezó entrenando al conjunto castellanoleonés, pero en la séptima jornada ya era otro técnico, Manix Mandiola, el que dirigía la plantilla. De la misma forma, aunque un poco más tarde, el club racinguista mudó a Míchel Alonso por Miguel Ángel Tena. Las similitudes llegan a tal punto que incluso el propio Tena, libre tras salir en verano de A Malata, estuvo a punto de recalar entonces en el banquillo de El Plantío.
La llegada de los dos nuevos técnicos cambió el paso de los dos equipos. Sirvió, sobre todo, para sacarlos de los puestos de descenso. Sin embargo, la discontinuidad sigue prevaleciendo y no consiguen enganchar una buena racha que les haga respirar tranquilos.
Por ello, el encuentro de este domingo en Burgos, a partir de las cinco de la tarde, vuelve a tener un significado importante para ambos. Los locales suman 31 puntos en el decimotercer puesto de la tabla y los ferrolanos, 32 puntos en el décimo lugar, con un partido menos.
Tanto uno como otro equipo llegan a la cita con dos bajas sensibles, aunque lo es más en el caso de los burgaleses. En el último encuentro, disputado en Pasarón, se lesionó el mediocentro titular, Alberto Cusidor, Cusi, una pieza clave en el sistema de Mandiola. De hecho, afectará al esquema de juego habitual (4-1-4-1), ya que era el jugador que ejercía de enganche entre la zaga y la medular. Además, tampoco estará Fito Miranda, que sufrió un esguince, también contra el Pontevedra.
En el caso del Racing, el problema están en la parte de atrás, con la ausencia de Nano. «Es una baja importante. Nos aporta veteranía, saber estar, agresividad y contundencia», valora el racinguista Churre.
Dos estilos diferentes
A pesar de los parecidos en las trayectorias, sobre el césped se verán dos estilos diferentes. Al juego más combinativo del Racing se le opondrá el menor control de esférico del Burgos, que tiende a jugar en largo. «Si el equipo se ve presionado arriba, el balón suele ir al portero. Hacen envíos largos, buscando directamente las bandas o el delantero. Si se ven en la tesitura de tener que lanzar un pelotazo, no tienen problema», comenta un periodista burgalés.
Contra el Celta B, al que ganó 2-0 en El Plantío, jugó con mucha intensidad y mucha presión, hasta marcar los dos tantos en la segunda mitad. «Antes ganaba aquí todo el mundo, pero ahora el equipo sale mucho más fuerte. Aún así, creo que la plantilla actual del Racing tiene más calidad», concluye el periodista.
Empate, triunfo y derrota en las tres últimas salidas a El Plantío
Desde el regreso a Segunda B, el Racing de Ferrol ha jugado en El Plantío en cada una de las tres últimas temporadas, con resultados muy diferentes.
En diciembre de 2013, el partido acabo en tablas (0-0). Un año más tarde, en noviembre de 2014, los ferrolanos se impusieron. Vela abrió el marcador, empató Cristian López y Joselu, en el minuto 81, puso el 1-2 definitivo. Sin embargo, la pasada temporada el cuento fue diferente. Los tantos de Fito Miranda y José Fran le dieron la victoria al Burgos por 2-0.
El pasado mes de octubre, en A Malata, cuando los castellanoleoneses llegaban como colistas, una falta directa de Prosi los puso por delante en el minuto 15. No fue hasta el 69, por medio de Joselu, cuando el Racing pudo igualar el choque y sumar finalmente un punto (1-1).