La afectada insiste en que ella no se niega a pagar su parte
13 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La reunión que ayer mantuvo Patricia Rey, la joven que denunció que el Concello le cobraba a ella sola el importe del derribo de una casa en Canido que tenía otros propietarios, con la concejala de Facenda, Eugenia Freire, ha servido para que se vuelva a estudiar su caso. Según manifestó la interesada al término del encuentro, los responsables municipales le pidieron de plazo hasta el próximo viernes para revisar el asunto, aunque, en principio, ya le indicaron que dividir el gasto de la ejecución subsidiaria de la demolición era difícil.
Patricia insiste en que ella no se niega a pagar su parte, pero quiere que los otros dos propietarios que había en el inmueble se hagan cargo de lo que les corresponda.
En relación con las manifestaciones de Patricia referidas a que el edificio se resintió por la construcción de las aceras de la calle Alegre, el ex concejal de Urbanismo, Guillermo Evia, del Partido Popular, salió al paso para asegurar que el estado ruinoso del inmueble era anterior a las obras de reurbanización citadas. Indicó, asimismo, que el Concello tuvo que proceder a la demolición por el riesgo de desplome que representaba.
Evia se refirió, asimismo, a las quejas de Patricia de que en el Concello no la recibiesen y señaló que la obligación de los gobiernos es dar solución a los problemas y no escaparse.