Amnesia

José Varela FAÍSCAS

FERROL

Cuándo recuperaremos la memoria? ¿Cuándo abandonaremos este permanente estado de amnesia narcotizada a base de periódicas dosis de ruedas de molino, con terapia cada vez más severa? Es más que probable que para entonces continuásemos sumidos en la perplejidad de a quien votar, puesto que estamos en campaña electoral, pero al menos sí sabríamos a quien no hacerlo. Dadas las circunstancias ya es un paso considerable. El siguiente, quizá sería prudente dejarlo para las próximas no nos vayamos a atragantar con los deberes, podría ser curiosear debajo de las peludas alfombras de los programas electorales, aunque solo fuese para salir corriendo de algunos sitios.

Para nota, un doctorado por todo lo alto, sería ya alcanzar a cotejar esos programas con los problemas que nos pinchan en el hígado cada día. El paro, ya que habitamos en la comarca con más desempleo del país. Por orientarnos entre tanto malabarista, digo. Gregorio Morán acaba de ver reeditado su conocido trabajo El precio de la Transición, un áspero ejercicio de memoria sin miramientos ni complacencias, en este caso rehabilitado de las podas practicadas por la censura editorial de su primea edición.

Es una invitación a reflexionar sin anteojeras respecto del coste de los cambios sociales, ahora que proliferan las epifanías y anunciaciones, y, sobre todo, de quiénes serán los que paguen la cuenta de esos cambios. Recordar el pasado y desentrañar sus vericuetos -algunos camuflados en su momento- siempre es un ejercicio de futuro que exige tener la voluntar de hacerlo asumiendo riesgos. Pero ¿cuándo recuperaremos la memoria?