-¿Estaría dispuesto a dar el paso y propiciar un proceso de renovación en el PSOE local?
-Yo creo que el PSOE local tiene sus propios órganos de decisión. Yo mismo participo de ellos. Son los militantes y la organización quienes deciden el rumbo que tiene que tomar el partido en cada ciudad. Y yo respeto mucho las decisiones de la organización. Soy eso que se suele llamar una persona de partido.
-¿Es usted renovación o vieja guardia?
-Mire, yo lo que soy es una persona con muchas inquietudes y no soporto que poquito a poco vayamos perdiendo derechos, libertades, y no me gusta ver a la gente sufrir a mi alrededor. Pero llevo mucho tiempo en el PSOE. Me pueden definir como quieran. No me molesta tampoco el término vieja guardia si no es peyorativo.
-¿Cómo ve de salud al PSOE ferrolano?
-El PSOE local ahora mismo tiene un reto muy importante. Forma parte de un gobierno municipal, encabezado por un alcalde, y el PSOE es un partido que quiere gobernar. Las líneas maestras de un gobierno siempre son la vocación de servicio público, el diálogo permanente y el trabajo por la ciudadanía. La vida orgánica del PSOE solamente le interesa al PSOE. Y creo que si es por el debate, goza de buena salud. Si bien es cierto que yo prefiero que los problemas orgánicos queden dentro de los cauces orgánicos, porque no son importantes para la ciudadanía.
-¿Cómo ve el caso de Beatriz Sestayo, que mantiene todavía sus dos cargos de representación?
-Creo que ya se ha pronunciado nuestro secretario general, también ha hablado la secretaria de nuestra agrupación local y que, en todo caso, tiene poco interés para la ciudadanía. Está todo hablado.