Los trabajos se ejecutan de forma simultánea en tres tramos distintos del proyecto
11 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Las obras para conseguir que los núcleos urbanos de Ferrol y Narón dejen de verter sus aguas residuales a la ría encaran su recta final. Para conseguirlo será necesario invertir 45,5 millones de euros en total y poner patas arriba muchas de las zonas del trazado. Actualmente la intervención para construir los interceptores generales -las grandes canalizaciones que recogerán los aportes de las viviendas- roza el ecuador. Según los últimos datos de Aguas de las Cuencas de España (Acuaes), referentes a mediados de diciembre, el promedio de ejecución era del 40 %.
El galimatías del saneamiento de la margen derecha de la ría se resume en 13,4 kilómetros de nuevos colectores, la rehabilitación de 10.000 metros que ya existían y la construcción de doce tanques de tormentas. Todo ello distribuido en tres tramos. El primero, A Malata-A Gándara, adjudicado a FCC Construcción y que se encuentra actualmente al 44 % de su ejecución. Incluye las obras en curso del colector general que se construye por el paseo de Irmandiños. También la del Cantón, donde se ha completado la rehabilitación interior del interceptor que discurre hasta el puerto y ha permitido la progresiva puesta en servicio desde agosto de la red, por lo que las aguas fecales de los barrios de A Magdalena, Canido y Ferrol han comenzado a depurarse en la EDAR de Prioriño. E incluye también los trabajos en Esteiro, con la ejecución del tanque del parque Pablo Iglesias y otro, en ejecución, en la avenida principal. El plazo para terminar toda esta fase acaba en septiembre.
El segundo tramo, A Gándara-O Cadaval, fue adjudicado a Acciona Infraestructuras. Además de trabajos en estos dos barrios naroneses, incluye también las tareas en Caranza. Se han completado dos de los siete tanques proyectados en este tramo, mientras se trabaja en los otros cinco. También se completó la rehabilitación del interceptor general de Caranza y se construyen varios tramos de nuevos colectores generales en Caranza y A Gándara, además de estarse rehabilitando el interceptor general en Narón. El grado de avance en este tramo alcanza el 36 % y deberá estar acabado en octubre.
Las protestas por el tanque de tormentas de la Ranita forzaron un nuevo proyecto: la construcción de una nueva estructura de regulación en el puerto. Allí estos días se trabaja en la conducción de alivio que desembocará en el mar. El mapa del saneamiento en esta banda de la ría estará incompleto hasta que se ejecute el tramo O Cadaval-Neda, pendiente aún del acuerdo sobre la financiación entre Acuaes y el Concello de Narón.