Multas

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Al volante hay que poner la máxima atención. Evitar cualquier tipo de distracción. No hacer llamadas sino se tiene manos libres. No mirar el wasap. Muchos menos contestarlo. Y, según parece, tampoco tener una actitud cariñosa con el copiloto, ya que puede ser objeto de sanción. Una mujer de O Carballiño fue sancionada por darse un beso con su pareja mientras iba al volante. Recurrirá la sanción. A ver si tiene suerte.

¿Cuántas veces han pensado aquello de ?a mi me multan? y a ese que va a 200 kilómetros por hora no?? Muchas, seguro. En esto de las sanciones de tráfico influyen muchos factores, aunque la base siempre es la misma: algo estamos haciendo mal al volante -siempre y cuando la razón de la multa no sea la de darse un beso, claro-.

Entre el resto de los factores se encuentra la suerte, la prudencia que uno tenga al volante, y el entorno. La falta de aparcamientos públicos se convierte, a la postre, en un potenciador de multas. Aparcar en determinados sitios de Ferrol, como el Cantón, es una auténtica odisea en horas punta.

¿El resultado? En algunas ocasiones, se ha llegado a multar en un mismo día hasta cien coches mal aparcados en la alameda ferrolana. Si la implantación de un sistema ORA en la ciudad solucionaría parte de este problema o no, lo deberán decidir los gobernantes municipales, pero lo que no tiene discusión es que entre las obras y la falta de estacionamientos, aparcar en el centro de Ferrol es misión imposible. Doy fe.