Promesas

Antía Urgorri Serantes
Antía Urgorri EL ACUARIO

FERROL

Café y una buena tostada con aceite. Y como cada mañana, el periódico. Lo ojea con calma hasta que una noticia le llama poderosamente la atención. «Sestayo promete un nuevo mercado en Caranza con guardería y escuela de cocina». Suelta una risotada y dice en bajo: ¿Y con qué lo piensa pagar? ¿Con su dinero?.

Aunque los tiempos han cambiado y todavía está el país inmerso en una de las peores crisis económicas que se recuerdan, en la carrera hacia las urnas siempre se cometen los mismos errores. Dudo que aunque las arcas municipales se hayan recuperado levemente, en caso de que lo hayan hecho, estén tan boyantes como para financiar semejante proyecto, más propio de otros tiempos que de los actuales. Aquellos tiempos en los que se anunciaban obras faraónicas a troche y moche, que cada rueda de prensa era un proyecto nuevo, y que se gastaba más de lo que se tenía, como se ha podido comprobar después.

Que el mercado de Caranza necesita una reforma no es cuestionable, que los vendedores precisan con urgencia de un lugar en condiciones para desarrollar su profesión es una realidad, pero de ahí a semejante proyecto, creo que va un abismo.

Volver a caer en los errores de antaño para arañar unos votos de cara a las elecciones municipales del 2015 no me parece de recibo. Quizás por la crudeza vivida en los ayuntamientos gallegos en los últimos cuatro años, la carrera hacia los comicios debería ser lo más real posible, con los pies bien puestos en la tierra. Los ciudadanos se lo merecen.