La plaza de Canido y la calle Alegre se cortaron ayer sin previo aviso
11 dic 2014 . Actualizado a las 11:12 h.«Ferrol está hecho una pesadilla». Lo resume así un ferrolano que todos los días patea de arriba a abajo la ciudad. Y al que la profusión de obras, con sus cierres, desvíos y señalizaciones se cruzan en su camino, la mayor parte de las veces, sin previo aviso. Como ayer. La plaza de Canido quedó cerrada al tráfico por sorpresa, debido a los trabajos de aglomerado que se ejecutan desde la pasada semana. Y si por la mañana quedaba anulada la bajada a través de la calle de la Tierra, mientras los coches convivían con la maquinaria que extendía la nueva capa de rodadura, por la tarde el corte fue total, y no se pudo acceder a la rotonda desde el cruce del Raposeiro.
El concejal de Obras, Borja Carro, justificó que era «casi imposible» realizar la actuación sin cortar el tráfico, especialmente por los trabajos en la zona más próxima a la calle Alegre.
Pero además, vallas y señales impedían la circulación hacia la avenida do Rei desde Esteiro, a pesar de que las obras de pavimentación finalizaron el martes. Y tampoco se permitió el acceso por esa entrada al aparcamiento de tierra del Sánchez Aguilera.Carro preveía que las obras en la plaza de Canido quedasen concluidas entre ayer y hoy, cuando, como muy tarde, señaló, se restablecerá la normalidad.
La situación empeoró al mediodía, cuando al corte de la plaza de Canido se unió el cierre de un tramo reabierto hace días en la calle Alegre, el comprendido entre Concepción Arenal y Coruña. La concejalía de Urbanismo tomó esta medida por razones de seguridad por el avance de las labores de demolición de tres edificios en ruina. El Concello informaba a media tarde de esta restricción, que se mantendrá hasta las dos de esta tarde, y también de la que se producirá desde primera hora de esta mañana y hasta el viernes al mediodía en el entorno de la plaza de Río do Tronco, en el Ensanche A.
Todo ello, sumado a las obras en marcha como las de la calle del Sol, cuyos desvíos colapsan a diario el centro especialmente en la zona de Amboage, o las del paseo de Irmandiños, han desatado las protestas a pie de calle. Conductores y vecinos se quejan de la «falta de previsión» y de la acumulación de obras simultáneas. «Los puntos de acceso a la ciudad están colapsados», denuncia una trabajadora del centro. «No está señalizado y no hay policía que regule. Además, los carriles no están pintados. Un día va a haber una desgracia», dice. «Esta mañana tuve que variar mi ruta porque había obras y estaba cerrada al tráfico la bajada al centro desde Canido. Falta información», señalaba molesto ayer otro ciudadano. A su lado, otro agregaba: «Se echa de menos la presencia de la policía. Toda obra conlleva molestias -reconoce- pero aquí hay una evidente falta de planificación».