Tras toda una vida haciendo fotografías, muestra por primera vez sus imágenes en público
01 dic 2014 . Actualizado a las 11:54 h.Es la primera vez que Victoria Díaz expone sus fotos, aunque, hay que decir que lleva toda su vida fotografiando, no recuerda cuando empezó porque lleva toda la vida haciéndolo, sin más. Nunca fue fotógrafa, bueno, fotógrafa de ese modo que a muchos les gusta apellidarse, pero sí lleva toda la vida fotografiando, aunque su profesión sea la de profesora de literatura y lengua. En numerosas ocasiones, como dice ella «cuando las cosas eran de otra manera», hasta hacía fotos para este periódico, «esas veces que hacían falta y nadie podía hacerlas», le llamaba algún redactor y ella encantada, y si no tenía la foto, la iba a hacer. Y este bagaje se nota. Porque las fotos de Victoria no son fotos de flores, ya desde aquí lo certifico, no, no son fotos de flores, son fotografías en las que la luz, el color y sobre todo ese proyecto vital, ese compromiso con la búsqueda y el encuentro de un mágico estado de goce de los sentidos son los protagonistas.
Pero sí hay que hablar de flores, hay que hacerlo, porque el universo en el que trabajo a diario Victoria es su jardín, ese que le rodea y le genera tantas satisfacciones. Un jardín lleno de flores en el que nuestra autora descubre a diario estructuras, formas, gamas de color imposibles en otros espacios, un jardín en el que se pierde y en el que descubre foto tras foto, más y más lugares en los que descubrir nuevos espacios visuales, nuevos colores, nuevas luces. Y es que esta búsqueda que la autora hace, forma parte ya de su proyecto de vida, estos descubrimientos que prometen otros nuevos, la desbordan de felicidad pues son pequeñas promesas de que algo mejor y más grande está por descubrir.
Explosiones de color
No puedo evitar y así se lo hice saber a la autora, recordar a la pintura de Georgia O?Keeffe, no puedo evitar ver ese mismo interés sobre las formas de la naturaleza, por las explosiones de color, la magia de los cambios de luz sobre las texturas, los tonos, el modo en el que se crean mecanismos llenos de significados en nuestra mente, la polisemia de lo representado. Pero aunque formalmente pudiera haber cercanía entre un trabajo pictórico y otro fotográfico, este proyecto de Victoria no intenta una comparación ni un acercamiento a otro género, sino que es elementalmente Fotografía, y por encima de todo de eso habla, de fotografía pura. El hecho de acercar tanto la cámara a su objetivo hace que surjan nuevos escenarios, nuevos lugares en los que se desarrollan acciones, así sus primeros planos de gotas sugieren pequeños mundos que contienen al grande en el que moramos acercándonos a sensaciones contrarias al ojo de Dios que tan acostumbrados estamos a usar, si habitualmente miramos en general hasta perder la vista el horizonte, Victoria nos obliga a mirar en pequeñas distancias, a observar lo más cercano para en ello descubrir lo infinito. Y es que en eso justamente se transforma su visión, en una infinita variedad de posibilidades.
Para no perderse
Fundación Ortegalia, en la Avenida Francisco de Santiago (Ortigueira).
Hasta el 5 de diciembre
De martes a viernes de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas. Los sábados y domingos de 10.00 a 14.00 horas.