Otro curso

Beatriz García Couce
Beatriz Couce EN LA GRADA

FERROL

Las playas continúan atiborradas -inexplicablemente sin servicio de socorrismo- pero el calendario nos avisa que lo más probable es que más pronto que tarde habrá que despedirse de los baños y los paseos en los arenales. Con los adultos ya de vuelta a sus trabajos, toca ahora el regreso a las aulas y el desembolso extra que ello conlleva.

Hace tiempo que los recortes llegaron a los colegios, con la eliminación de profesores de apoyo y docentes que tienen que atender a varios centros o impartir asignaturas en las que no están especializados. Pero hay cosas que desgraciadamente no cambian y además se antojan arbitrarias cuando no se aplican por igual en todos los centros. ¿Es posible que un niño que acaba de dejar los pañales y el chupete, que accede por primera vez a un colegio, precise de material escolar valorado en más de 150 euros? Esto es, la tercera parte de la prestación que cobran muchos parados. ¿Es verdaderamente necesario que un peque que apenas sabe hablar tenga libro de matemáticas? ¿Lo es que siga habiendo profesores -afortunadamente cada vez menos- que no impidan escribir a sus alumnos en los textos, imposibilitando así su reciclaje?

Y también de nuevo veremos, en clases de edades más avanzadas, excursiones de varios días a capitales europeas, como Londres o Roma, por importes imposibles de afrontar para muchas familias.

Los colegios, que tanto ayudan a los padres en la tarea de educar a los hijos, no pueden abstraerse de esa realidad. Usemos todos el sentido común.